
Recordar que el País canario, acumuló el año pasado 1.640 superaciones del umbral de alerta por contaminación con partículas PM10, cuya exposición prolongada puede provocar efectos nocivos en el sistema respiratorio.
Una Directiva europea que no puede quedarse en papel mojado
En octubre de 2024, el Parlamento Europeo aprobó la nueva Directiva de calidad del aire, una herramienta clave para mejorar la salud pública, la justicia ambiental y la calidad de vida en las ciudades. Esta legislación establece límites más estrictos para los contaminantes atmosféricos y alinea los estándares europeos con las recomendaciones de la OMS. Los Estados miembros tienen hasta octubre de 2025 para transponerla a sus legislaciones nacionales.
El gobierno español debe estar a la altura. No podemos permitirnos perder esta oportunidad histórica para transformar nuestras ciudades en espacios más sostenibles, habitables y resilientes al cambio climático. La ciudadanía no puede seguir respirando aire contaminado mientras se retrasan las decisiones políticas.
Las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, actores clave
La responsabilidad de garantizar un aire limpio no recae únicamente en el Gobierno central. Las Comunidades Autónomas tienen la obligación legal y ética de proteger la salud pública, y los ayuntamientos deben contar con protocolos eficaces para actuar ante episodios de alta contaminación. Sin embargo, la mayoría carece de planes adecuados, tal como denuncian diversas organizaciones ambientales. Madrid, por ejemplo, ha superado en múltiples ocasiones los niveles recomendados de ozono troposférico sin que se haya activado ninguna medida efectiva.
Desde Ciudades limpias se exige que todas las administraciones asuman su responsabilidad: la salud no puede esperar.
Reclamamos ciudades más limpias, más seguras, más humanas
La ciudadanía tiene derecho a respirar aire limpio, a desplazarse de forma segura y sostenible, y a vivir en entornos urbanos diseñados para las personas y no para los coches. Nadie quiere vivir en una ciudad que asfixia. Por eso, en el Día Internacional del Aire Limpio, nos unimos a las acciones globales y animamos a la ciudadanía a participar en el evento que tendrá lugar en Madrid, incluido en el mapa de acciones de Naciones Unidas, donde estaremos presentes reclamando soluciones reales, urgentes y ambiciosas.
Desde Ciudades limpias ( Clean Cities) pedimos:
- Que el gobierno español transponga sin más demoras la nueva Directiva europea de calidad del aire antes del plazo legal.
- Que las Comunidades autónomas desarrollen y apliquen políticas de salud ambiental efectivas, con especial atención a la contaminación urbana.
- Que los ayuntamientos establezcan protocolos de actuación claros y ambiciosos frente a los picos de contaminación.
- Que se prioricen medidas de movilidad sostenible y una reducción drástica del tráfico contaminante en los núcleos urbanos.
El aire limpio es un derecho, no un lujo.
En el Día Internacional del Aire Limpio, exigimos compromiso, valentía política y acciones inmediatas. Porque el futuro de nuestras ciudades –y de nuestra salud– está en juego.