La denuncia pública ha venido siendo realizada repetidamente por estudiosos, historiadores de arte, arquitectos e, incluso, en el año 2022, por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios sobre el degradante y destructivo trato que durante los últimos años viene recibiendo el patrimonio cultural-arquitectónico de La Laguna.

 El pasado 12 de enero la, Asociación de Vecinos Casco Histórico, llevó al pleno municipal de La Laguna su protesta ante el maltrato que los gobiernos municipales de la ciudad infringen al patrimonio arquitectónico y la anarquía urbanística que ocasiones se produce.

Varios vecinos y miembros de la Asociación portaron desde el público carteles demandando un nuevo PEP ¡ya! y un plan de gestión del casco.

 En opinión de la Asociación Casco Histórico, por culpa del actual Plan Especial de Protección PEP, se ha perdido una parte valiosa del patrimonio e identidad, pareciendo que en la ciudad Universitaria y Patrimonio de La Humanidad, sólo abundan las tascas y las franquicias. Se han eliminado casas del catálogo, han desaparecido casas terreras, callejones, partes de edificios monumentales, alteraciones de parcelas.

 Es por lo que, para la Asociación Casco Histórico, La Laguna no puede esperar más y hace falta un verdadero Plan Especial de Protección democrático, participativo con un modelo de gestión del que formen parte los agentes sociales, económicos, culturales y la Administración.

 El actual alcalde de La laguna, perteneciente al PSOE, Luis Yeray Gutiérrez desde hace más de 4 años en el gobierno, ha mantenido una línea continuista en relación a sus antecesores, con una política

negligente en la preservación de los valores históricos y arquitectónicos de varias edificaciones y entornos públicos, principalmente en el casco de la Ciudad.