En el Puerto de Santa María, el escribano Juan García redacta un documento por el cual pasan a depender del capitán Alonso de Lugo,19 canarios de La Gomera y 2 de Gran Canaria con la enumeración de sus nombres castellanizados para que, bajo sus órdenes, presten obligado servicio como peones lanceros en la conquista de La Palma y Tenerife.