Los sindicatos médicos corporativos (CESM, Amyts-Madrid, Sindicato Médico de Euskadi, Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes O’MEGA) han convocado para el 28 de octubre el inicio de una nueva huelga indefinida contra el Nuevo Estatuto del personal sanitario negociado por el gobierno con los sindicatos SATSE, CCOO, UGT y CSIF.
Las consecuencias de esta nueva huelga pueden ser catastróficas para la sanidad pública, pero también para la población.
La anterior huelga provocó la suspensión de tres millones de consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas; un incremento brutal de unas listas de espera, ya que por cada semana de huelga se incrementaron las esperas una media de dos meses, y un gasto para el sistema de más de 1.000 millones de euros.
El mayor seguimiento de la huelga se ha dado en las CCAA más penetradas por la privatización y la doble dedicación.
El mayor seguimiento se ha dado en las Comunidades Autónomas más privatizadas como Cataluña (39%), Madrid (20%) o Baleares (50%), que tienen el mayor porcentaje de personal médico con doble dedicación a la pública y a la privada (45% en Cataluña, 40% en Madrid y 22% Baleares), y también un mayor porcentaje de población con seguros privados complementarios (Cataluña 31,2%, Baleares 30,8% o Madrid 37,5%) datos de 2025 ampliamente superados en la actualidad.
Motivos teóricos:
Quieren conseguir un marco de negociación exclusivo para el personal facultativo para no mezclarse con el resto de colectivos del sistema, una jornada laboral de 35 horas semanales (en la UE son 48%), reducción de las guardias con tope de horas semanales y hacerlas voluntarias. Sin embargo, el nuevo Estatuto reduce las guardias de 24 a 17 horas y fija un tope de 45 horas semanales para dirigirse progresivamente a 35, mientras que una buena parte de las reivindicaciones planteadas son competencias de los Servicios de Salud Autonómicos.
Motivos Reales:
- Separar al personal médico del resto de grupos profesionales que integran el Sistema Sanitario Público para negociar sus propias condiciones laborales y salariales, rompiendo el actual modelo funcional integrado del sistema público.
- Blindar la doble dedicación de todo el personal médico al sistema público y al privado, incluyendo las jefaturas de servicio, que son las responsables de organizar y gestionar la actividad de los centros públicos (muchos de ellos son jefes de servicio en los hospitales privados que reciben a los pacientes acumulados en los públicos por baja actividad).
- Utilizar a la población como rehén para precipitar la caída del actual gobierno y sustituirlo por otro presidido por el Partido Popular y VOX. Con la nueva huelga indefinida pretenden generar un gran malestar social al incrementar las listas de espera y las barrearas de acceso a la Atención Primaria. Esta estrategia es compartida por otros integrantes del Aparato del Estado (jueces, Tribunal Supremo, algunos grupos de los Cuerpos de seguridad del Estado, etc.).
Tanto el PP como Vox han anunciado, y puesto en práctica parcialmente en las CCAA donde gobiernan, su intención de cambiar el actual modelo sanitario único, público, integral y accesible, para sustituirlo por otro mixto basado en la colaboración público-privada, que integre a todos los centros privados en la Red Pública, potencie las externalizaciones de los servicios, incrementen la medicalización y acreciente las ayudas fiscales a quienes contraten Seguros Privados Complementarios. Tanto en las Cortes como en los Parlamentos Autonómicos se ha constatado una alianza estrecha entre los partidos de la derecha y la ultraderecha y los Sindicatos Médicos Corporativos.
¿Quiénes perderán con un posible cambio de modelo sanitario?
La gran perdedora será el conjunto de la población que dejará de tener uno de los Sistemas Sanitarios más equitativos, eficientes y avanzados, especialmente los grupos de población con más necesidades de asistencia y menos recursos económicos como los jubilados, enfermos crónicos, rentas bajas, población rural, etc. (que son poco atractivos para el negocio de las multinacionales privadas que controlan ya la mayoría de los recursos sanitarios privados y las aseguradoras).
Probablemente muchos de los facultativos que apoyan la huelga indefinida no son conscientes del engaño y del peligro que corren si se impone el modelo privado (las Aseguradoras Privadas en España y en Estados Unidos las Gestoras Privadas explotan y controlan la actividad de sus personal médico), especialmente para quienes trabajan en Atención Primaria, que va a quedar ninguneada y descapitalizada para favorecer a quienes manejan los recursos tecnológicos y la industria farmacéutica, que es donde está el negocio.
Federación de asociaciones por la Defensa de la Sanidad Pública