Los ocho marineros del pesquero “Las Palomas” son abordados por dos lanchas neumáticas del  Frente Polisario en las proximidades del Cabo Leven, sufriendo un largo secuestro de más de 6 meses. El secretario general del Frente Polisario, tras reivindicar el secuestro, afirmó que los pescadores eran “prisioneros de guerra”. Al “currículo” Polisario de ese año contra objetivos civiles canarios, hay que sumar los ametrallamientos de los pesqueros “Lérez” (16 de mayo); el del “Santa María Ana”, y el “Tela” con un herido. Además el 9 de septiembre, cinco embarcaciones langosteras también recibieron desde tierra fuego de metralla.