Enviadas a España por los Estados Unidos para mitigar la situación de hambruna ocasionada por la guerra civil, llegan al puerto de Arrecife, setecientas bolsas de alimentos para entregarlas a las familias más necesitadas. El envío incluía leche en polvo, arroz, carne en conserva, azúcar, judías, crema de queso y ciruelas pasas. La remesa para la provincia de Tenerife estaba constituida por unas 7000 bolsas según afirmaban los portavoces del régimen franquista. Ese mismo día las autoridades de la isla se reunieron para planificar la distribución.