La escritura y la memoria no son incompatibles, antes al contrario, se necesitan mutuamente. La memoria guanche se fue diluyendo con el paso del tiempo, fruto de la conquista y colonización europea del siglo XV y del consiguiente etnocidio.

La escritura, en piedra, ha resguardado sin embargo una buena parte de esa memoria del pasado.

Por eso, las piedras hablan cuando la memoria es reprimida.

De estas y de otras cuestiones hablaremos este jueves 25 de septiembre, con motivo de la presentación del libro “Cuando el cielo nos habló” y de la proyección del cortometraje “Aramuygo”.

Será en el Auditorio de Adeje (Tenerife), a las 19:00 horas y con entrada libre hasta completar aforo.

Sigamos recuperando la memoria y permitiendo que las piedras nos hablen de nuestro pasado.

Fosé Farrujia de la Rosa