Tras concluir días antes una larga huelga de hambre y ser devueltos desde el hospital a la prisión de “Salto del Negro”, los siete presuntos miembros del MPAIAC, como represalia, son sacados durante la noche de sus celdas y trasladados a dos prisiones españolas. Los nacionalistas Francisco Suarez, Juan A. Báez, Servando García y Julio Ramírez, son enviados a la cárcel de Jaén, mientras que Guillermo Santana y Juan A. Mohamed, son ingresados en el penal del Puerto de Sta. María. La deportación se produjo sin comunicación previa a sus familiares ni a sus abogados.

 


Guillermo Santana, uno de los presos políticos.