El Parlamento canario aprueba la ley de enseñanzas superiores que posibilita la creación de la Universidad de Las Palmas. Esta resolución estuvo precedida de un nuevo y radical episodio del pleito insular abanderado por las burguesías dependientes de las dos capitales de provincia. La controversia llevó a más de un año de innumerables debates, descalificaciones, actos y protestas. Las manifestaciones celebradas los días 18 de marzo y 28 de noviembre llegaron a concentrar en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas a cientos de miles de personas, persiguiendo objetivos enfrentados. Por una parte el mantener la primacía histórica de la Universidad de La Laguna como único centro docente central que pedían los manifestantes de Tenerife, frente a la protesta de Gran Canaria que exigía la creación de una universidad provincial para las islas orientales con similar nivel y autonomía que la tinerfeña