Mientras sus compañeros formaban una cadena de protesta en torno al edificio judicial con carteles de “Libertad nacional y de expresión”, el secretario general de la Confederación Canaria de Trabajadores (CCT) y líder sindical del sector sanitario, Jaime Bethencourt, era enjuiciado por la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife por delito electoral, acusado de dirigir la campaña por la abstención durante las elecciones de 1984 al Parlamento español. La pena solicitada por el fiscal fue de tres meses de prisión mayor, 6 años y un día de inhabilitación para elegir o ser elegido cargo público, aparte del depósito de 200 mil pesetas de fianza. La sentencia emitida 4 días después, declaraba inocente al sindicalista por considerar que el imputado y las organizaciones que llamaban a la abstención no participaban con candidaturas en las elecciones.