Islam significa sumisión. ¿Se ha convertido Fernando Clavijo a esa religión? ¿Es su sumisión ante el PP, fruto de que se ha hecho un musulmán sumiso? Si su sumisión no tiene razones religiosas ¿Se trata de un síndrome de Estocolmo por alguna ayudita judicial de quien controla al Tribunal Supremo por detrás?
Hace tiempo que no encuentro explicación a que Clavijo pueda gobernar cómodamente en minoría pero prefiera hacerlo de la mano de quienes se niegan a ayudar al Gobierno de Canarias para trasladar a los niños africanos que ahora mismo desbordan la capacidad de gestión y acogimiento.
El PP se ha venido regodeando en no aceptar que ninguna de las CCAA que gobierna acepten traslados de esos niños. Y Fernando Clavijo se ha hartado de buscar excusas para explicarnos que es culpa del PSOE. De último se ha enfurruñado un poco con el PP y ha llegado, en su denodada y ultranacionalista defensa del Archipiélago, a decir algo así como ¡Caramba!
Vale. Esta tarde el PP ha sido la principal fuerza política que se ha opuesto a que a los pensionistas se les suba la pensión y que se ha negado a que los canarios tengamos guaguas gratuitas. De paso le han ahorrado un impuesto extraordinario a la banca y a las eléctricas, porque ganan poco y ese dinero no se necesita en nuestra sanidad. Junto a los fascistas de Abascal y los otrora golpistas de Junts, que han dejado de serlo en cuanto Feijóo ha empezado a hablar catalán, tenemos al PP dándole una bofetada cada día a la población más pobre del país y muy especialmente a la de Canarias.
Vota el PP y sube la guagua en Canarias y el tren en la Península. Caramba, dice Fernando. Vuelve a votar el PP y se quedan los pensionistas sin mejora de sus pensiones. Caramba, Fernando ¿”Qué tu dise”? Vota el PP y no sale un niño africano de Canarias. ¿Qué dices tú, Fernando? Vota el PP, y se queda sin ayudas la población palmera afectada por el volcán y la valenciana afectada por la riada. ¿Algo más que decir, Fernando?
Muchos recordamos la bochornosa foto del Presidente de Canarias, acuclillado, sumiso, ante el presidente de la patronal canaria, que lo miraba altivo desde su trono. Fue sólo un no saber estar a la altura de la institución que representaba, supuse. Pero el afoto de ahora es demasié.
Mañana, Presidente, dosis doble de “sumisina” en el desayuno. Después, duchadito y afeitado, rueda de prensa para explicar por qué no rompes tu gobierno con quien agrede, y mucho, a la población más necesitada de estas islas. Finalmente, explícanos qué tendría que hacer el PP para que en vez de caramba aprendas a decir ¡Basta!
Antonio Cabrera de León