En una convocatoria estatal, Madrid fue el escenario central donde decenas de miles de viejos y jóvenes, abuelos padres y nietos, marcharon el último fin de semana en la protesta convocada por la Coordinadora Estatal en Defensa de la Pensiones Pública y en la que los asistentes advirtieron al Partido Popular y a VOX (la motosierra de los servicios públicos) que no permitirán, si llegan al gobierno, ninguna tentativa para la privatización parcial o total de las pensiones. Además, reclamaron a este y a futuros ejecutivos una revisión de las cuantías de las pagas acorde con las necesidades de las personas, sin olvidar la homologación de todas las pensiones al salario mínimo interprofesional.
En el País canario, Las capitales tinerfeña y grancanaria fueron testigos de respectivas concentraciones con una discreta asistencia de personas que, para los convocantes, resultaron insuficientes en razón al alto número de colectivos que apoyaron la protesta y la importancia social de las reivindicaciones. También Intersindical Salud apoyó las protestas.
