La hija de Felpudo 6 (gran hallazgo, Abascal) puede ser llamada Alfombrilla 1, supongo. Mientras la prensa de la oligarquía dedica su esfuerzo a grabar en el cerebro social nuestro nuevo icono pop monárquico, arde Palestina. Esta prensa partisana convierte en noticia la sopita de la nena, su cole de lujo y su beso a una bandera, pero en el bantustán de Gaza no lo saben y atacan al invasor aunque maten gente civil.
Inmediatamente vendrá la matanza de civiles palestinos cuyo número multiplicará al menos por diez a los civiles israelíes que hayan muerto. No todos los civiles palestinos hacinados en bantustanes por las políticas supremacistas del sionismo quieren la guerra. Tampoco todos los civiles de Israel son sionistas. Pero no me engaño: una amplia mayoría de los palestinos odia a los invasores que los dejaron sin país y los mantienen segregados en condiciones de miseria, y una amplia mayoría de los israelíes es sionista y por tanto invasora y racista.
En su reciente reunión de Granada, los dirigentes europeos acordaron mantener la ayuda militar a la Ucrania invadida incluso aunque la ultraderecha yanqui se niegue a mantener la misma, como se niega ya la ultraderecha húngara y la eslovaca. A mí me parece bien que se ayude a cualquier pueblo invadido que quiera defenderse, así que lo que lamento es que esos dirigentes quieran ignorar que Palestina está en la misma situación que Ucrania y es merecedora de la misma ayuda.
Los palestinos pelean sin más ayuda que la de los teócratas de Irán. Paradójicamente Israel, país invasor, racista, y ya casi teocrático, es quien tiene la ayuda de esos dirigentes europeos que tan clara ven la invasión de Ucrania.
Entretanto, mientras nos quejamos del caluroso octubre, olvidamos que nuestros hermanos saharauis se queman todo el año. Pueblo abandonado por nuestra cobardía e invadido por la codicia de su vecino agresor. Pueblo en peligro de extinción puesto que la política que practica Marruecos es de exterminio. Al igual que los ucranianos y los palestinos, los saharauis fueron invadidos y necesitan armas para defenderse.
Hay que impulsar acuerdos de paz en Ucrania, Palestina y El Sáhara, sin duda. Pero si no ayudamos a los invadidos para que se defiendan, la paz no llegará nunca. Si los invasores saben que están indefensos los exterminarán. Esa es la Historia y se ha repetido una y otra vez no como farsa, sino como tragedia.
Antonio Cabrera de León