He visto la foto de un niño hurgándose la nariz en el despacho oval de Adolf Trump. Al parecer es uno de los 5000 hijos del lugarteniente Musk. Los niños no son responsables de los crímenes paternos. No sé si después de hurgarse la nariz el pequeño Musk se comería algún moco. Pero sí tengo para mí que la que se los come es Europa y eso, en personas adultas, es señal inequívoca de grave estupidez. Si además los adultos que se comen los mocos son los responsables políticos de esa Europa, es augurio de catástrofe.
Hace un siglo, las clases dominantes europeas auparon el fascismo al poder. Derogaron la democracia y crearon guerras en las que millones de pobres vestidos de soldados murieron matando a otros millones de pobres vestidos de soldados. Perdida la guerra y derrotado el fascismo, esa élite poderosa tuvo que transigir con 30 años de políticas socialdemócratas que mejoraron la vida de las poblaciones. En España no tuvimos esa suerte.
Ahora, esas mismas clases pudientes financian el regreso del autoritarismo. Esta vez no hay en Rusia una revolución soviética a la que culpar, sino un régimen autoritario como el que sueñan implantar en Occidente. EEUU, que se libró del fascismo entonces, lo abandera hoy. Desde 2014, los últimos 4 presidentes (Obama, Trump, Biden y Trump), han desarbolado la UE montándole una guerra en Ucrania para desconectarla de Rusia, animando el Brexit, y creándole un caos político que tal vez no supere. El nuevo American Führer nos ningunea y amenaza con quedarse con Groenlandia (¿Mañana Canarias?), fundirnos a aranceles, o excluir a Europa del acuerdo con Rusia sobre la paz en Europa.
Es imposible poner de acuerdo a 27 gobiernos estatales cuando una parte de ellos son fascistas lamebotas de Trump y admiradores de Putin. Habrá que estudiar la responsabilidad penal de quienes financian a fascistas carentes de razonamiento lógico ni de propuestas racionales (Recuerden: en Núremberg se juzgó al empresariado nazi).
Hoy no hay UE posible sin Alemania y Francia, pero están acobardadas: una aceptó que EEUU le dinamitara su gaseoducto estratégico, y la otra que le robara un contrato de submarinos nucleares. España, por su parte, entregó el pueblo saharaui a Marruecos aunque eso la dejara sin el gas barato de Argelia. Llegados aquí, o Europa deja de comerse los mocos o sucumbe.
El mundo que viene no es el que vendrá dentro de 25 años, así que Europa no puede seguir jugando a la patada hacia adelante. El mundo que viene ya está aquí, es el mundo que venía y ya ha llegado. Se trata de que el imperio americano es hoy incapaz de sostenerse por sí mismo. Sin más Estado que lo policial contra su propia población, sin recaudación tributaria, con la deuda más grande jamás habida, e incapaz de sostener su ejército. El American Führer tendrá la tentación de iniciar el American Reich. Cuenta con la misma impunidad legal que tendría un rey español. Sus políticas arcaicas le llevarán a la violencia, pero sólo contra quien no sepa defenderse. Respetará a Rusia y a China. Europa debe decidir si es respetable.
Antonio Cabrera de León