Intersindical Canaria como participe de la sociedad canaria se ha posicionado claramente y lo seguirá haciendo en la definición del modelo social, económico, energético y político que defiende desde su nacimiento y que ha seguido proponiendo como fórmula de organización y proyección hacia el futuro del territorio y sus habitantes con la natural evolución en su adaptación temporal.

En el siglo XXI, la sociedad canaria afronta uno de sus mayores retos, el modelo socio económico que debe implementarse a corto, medio y largo plazo en la búsqueda del bienestar de los que habitan las islas que vendrá condicionado por las realidades territoriales, políticas y económicas, también por una variable que se convierte en definitoria, el cambio climático. Estás, se constituyen en claves que fundamentan cualquier avance en las soberanías que permiten a un pueblo madurar en su proyecto de sociedad, a la vez que permiten avanzar hacia otras soberanías: alimentaria, social, económica, política.

Intersindical Canaria como agente social activo se ve en la necesidad temporal de establecer posicionamientos sobre cada una de estos ejes, uno fundamental es el modelo turístico, dada su implantación e impacto. La gentrificación como consecuencia de la turistificación y de la inmigración europea, son variables que están afectando especialmente a Canarias.

Consecuentemente, Intersindical Canaria tiene como competencia obligatoria, fijar y pronunciarse sobre los aspectos que van siendo relevantes tanto en la vida sindical como de la sociedad en general

El “Acuerdo sobre Turismo” firmado por los agentes sociales en La Palma establece un epigrafe que define el “Marco del Pacto por el Turismo de la Palma” considera al sector como uno de los motores económicos para su crecimiento y expone la evidencia de los efectos sobre la sociedad palmera que ha tenido el Volcán, plantea el desarrollo turístico como clave para el crecimiento futuro, una realidad que a día de hoy es evidente.

Nos pone en alerta, cuando introduce una variable que nos plantea serías dudas, abriendo la puerta a un modelo desarrollista, de continuidad en la profundización del monocultivo turístico, lo observamos cuando se establecen viejos patrones ya conocidos en Canarias en los últimos siglos. Así por ejemplo cuando introduce: “… Buscamos nuevos planteamientos o ideas para un nuevo modelo turístico futuro, basado en la diversidad del territorio insular como uno de nuestros mayores activos de competitividad…” este párrafo sin más, abre la puerta a la ocupación del territorio, hecho que constatamos claramente en su exposición posterior.

El análisis de los objetivos propuestos en este pacto, dejan clara la estrategia que sutilmente se establecida en el Marco previo. Algunos de sus objetivos son claramente una apertura descarada a la ocupación del territorio no sólo en la consta como ya era previsible, también en medianías y en toda la isla en general cuando plantean:

● Apoyar y favorecer la creación de nuevas infraestructuras turísticas que apoyen el desarrollo turístico de la isla, además de apoyar o fomentar acciones que intenten mejorar la seguridad legal y garantice la inversión en nuestra isla.
● Incentivar y apoyar las inversiones en infraestructuras que oferten un turismo diferenciado, de calidad y sostenible en nuestra isla.

El primero podemos asociarlo a las propuestas existentes ya de creación según los planes establecidos de nuevas camas y hoteles. El segundo lo vinculamos claramente a proyectos disparatados y rechazados por la sociedad palmera como campos de golf y otro tipo de proyectos que se sitúan en el marco especulativo (ejemplos tenemos por todas las islas) mas que en el marco de la generación de empleo.
No perdamos la referencia planteada al principio de este informe en el que establecíamos en varias resoluciones, la necesidad de alejarnos de un modelo turístico de ocupación del territorio, la clara necesidad de reducir el volumen de visitantes e incrementar su gasto. Otros territorios insulares han demostrado su viabilidad asociada a una mejora en la calidad de vida de sus habitantes y la fijación en el territorio de los recursos generados por esta actividad.

Resaltar la apuesta clara de esta organización por la diversificación de la economía insular fortaleciendo las soberanías alimentarías y energéticas asociadas a una estructura económica resiliente.

En relación a los retos establecidos por el acuerdo sobre el turismo en la Palma, podríamos aceptarlos como válidos, si el enfoque que se plantea no pusiera como prioridad el turismo frente al territorio. El concepto de subordinación del territorio y todos los retos que se establecen en dicho pacto van dirigidos a la consecución de un desarrollo turístico de masas a pesar de escenificar lo contrario, cuando en realidad debería este, estar subordinado a la protección del territorio como eje fundamental para una evolución hacia un sector turístico de alta calidad y mínimo impacto ambiental.

El pacto establece un eje denominado “Mejora de la Seguridad Legal”.

En los hitos a superar en el aspecto legal, se destapan los intereses especulativos y la Caja de Pandora muestra las verdaderas intenciones del mismo.

Plantea entre otras cuestiones y de manera eufemística, formulas políticas para saltarse sentencias que les han impedido el desarrollo turístico desaforado que traslucen sus hitos:

“…Estrategia administrativa para la superación de la problemática motivada por las recientes sentencias judiciales en la planificación turísticas insular, así como para la dinamización de la actividad turística” aprobada por el Consejo del Cabildo Insular de La Palma en el año 2015. (texto literal del acuerdo).

“ …la planificación turística, que facilita la implantación de “un modelo turístico alternativo al de la urbanización turística de litoral, que se sustente en la puesta en valor del paisaje como recurso y dé respuesta a las demandas que con relación a estos modelos plantea el mercado» y «establecer los mecanismos suficientes para el traslado al mundo rural de parte de las economías que se generan por la actividad turística…” (texto literal) que abre las puertas a la urbanización y recalificación del suelo.

Los criterios de desarrollo estratégico y de planificación del pacto por el turismo finalmente, no dejan dudas sobre el modelo desarrollista que plantea este pacto y se califican por si solos, conviertiéndose en instrumento de apoyo a otros documentos de planificación insular nombrados.

● Por un lado, las Áreas de oportunidad turística (oferta de menor dimensión integrada fundamentalmente en la medianía y delimitadas en base a recursos turísticos relevantes).
● Y por el otro el Sistema Turístico Estructurante conformado por un conjunto de actuaciones que aportan equipamientos complementarios de relevancia supralocal, así como la masa crítica necesaria para implantar una mínima economía de escala.
Por otro lado, con respecto a la planificación de la actividad turística debe ser un objetivo estratégico la implantación de una regulación turística dirigida a atender y facilitar proyectos turísticos innovadores y de calidad mediante el establecimiento de normas flexibles que den respuesta a las exigencias para el arranque y primer impulso al establecimiento del modelo turístico establecido.

Y por último, también es fundamental la planificación e implantación de un subsistema de equipamientos turísticos de ámbito insular, tanto de iniciativa pública como privada, como elemento vertebrador y cualificador del modelo turístico.

La agilización en la implantación de nuevos proyectos enfoca la solicitud a la administración hacia la permisividad como solución a la fiscalización y control del desarrollo, así se propone:

“…AGILIZACIÓN EN LA APROBACIÓN DE PROYECTOS URBANÍSTICOS
Es necesario impulsar y agilizar los diferentes proyectos turísticos estructurales de la Isla de La Palma…”

En este apartado y con la posible proyección de lo que podría suponer, consideramos aspectos como las ampliaciones de puertos, aeropuertos e infraestructuras energéticas, carreteras, desaladoras, depuradoras y todas aquellas que vienen asociadas a un crecimiento en la capacidad alojativa.

Añadir que tanto el sector empresarial, como el político ya han hecho declaraciones en línea a la creación de infraestructuras hoteleras y macroinfraestructuras que nos permiten a día de hoy denunciar dicho pacto ante las graves consecuencias que pueden derivar su desarrollo en la isla de La Palma.

Pedro Pablo Medina Sánchez
Secretario Nacional de Intervención Social y Territorio de Intersindical Canaria