Suelo salir a pasear con mi perro Mocán por sitios en los que aún quedan huellas de los guanches.
Hoy, cuando me acercaba a una antigua estación de cazoletas y canales en Tegueste, me encontré sobre la misma, pisándola, a una veintena de turistas extranjeros sacándose fotos panorámicas… sin saber que estaban en un lugar arqueológico.
Pedí hablar con el guía de la excursión, que casualmente era de Tegueste, y le expliqué por qué era incorrecto que tanta gente se subiera a ese espacio a sacarse una foto panorámica desde la que se ve el Teide y todo el valle de Pedro Álvarez y Tegueste.
El yacimiento se levanta sobre un sustrato de toba volcánica que es una piedra muy erosionable y que se estropea con mucha facilidad. Los guanches eligieron precisamente ese espacio por su visión panorámica, que les permitía ver el solsticio de verano cada año, al amanecer.
Les expliqué la importancia y el significado de ese lugar y le pedí al guía que, con vistas a la siguiente salida, se sacaran la foto escasos metros más arriba, en donde hay otro afloramiento rocoso, sin yacimiento arqueológico, desde el cual se tienen las mismas vistas.
Me quedo con lo positivo:
1.Lo supereducado que fue el guía y
2.El propio interés que mostraron los extranjeros cuando les hablé del lugar.
Es una lástima que buena parte de nuestros guías locales no tengan una formación mínima sobre el patrimonio guanche.
Es una lástima que los yacimientos que están en la isla, en caminos frecuentados por senderistas, no tengan la más mínima protección.
José Farrujia