Aunque en esa fecha todavía se mantienen un destacado número de alzados por el interior de las islas, transcurridos 94 años desde el inicio de su cruenta campaña de sometimiento y exterminio, los españoles dan por concluida oficialmente la conquista de Tenerife y de Canarias tras una larga campaña de asesinatos, represión y esclavismo contra los aborígenes. Estas abominables prácticas de conquista tras haberla ensayado en las islas, los castellanos las desarrollaron luego en América.