La verdad es que el título de mi comunicación, puede parecer a otros delirante, ¿no se en que condición mental estaba? Probablemente seré el soñador de Calderón de la Barca. Pues sí, es delirante. Reflexionaré como vemos y deseamos el futuro de la salud mental en nuestra tierra. Y ahí quedará. Realmente lo he hecho siempre: llevar la vida en sueño, ejercer la libertad para configurar un compromiso, sin dejarme llevar por las caricias o los palos del poder. La libertad es terapéutica, como afirmaba Franco Basaglia

Intentaré hacer una narración y caracterizar dónde situamos en el momento actual la atención de la salud mental en nuestra comunidad y haré algunas propuestas para construir un futuro mejor. Realmente mi vida profesional ha estado dedicada a este esfuerzo.

Me gustaría compartir este deliro con ustedes, y lo hagamos conjuntamente. Les pido su colaboración En la cuadrilla de hoja que tienen en sus asientos. me gustaría, que brevemente escriban que aspecto de los cuidados en salud mental. habría que mejorar. Escribir con letra clara solo los enunciados de las dos propuestas de mejoras que harían ustedes a los gobernantes. Vamos a dejar unos minutos para contestarlas y la van entregando a los compañeros de Espiral. Queremos saber y conocer las opiniones de todas. En la próxima semana pondremos la información recogida en la web de espiral.

La sanidad es una prioridad para los ciudadanos así lo recogió la encuesta del CIS del ultimo semestre del 2022. En estos dos últimos años, como comunidad nos ha pasado, experiencias excepcionales y duras: una pandemia, un volcán y una guerra. Pero también lo ha sido sus consecuencias, al abrir una crisis económica y social alarmante.  Veníamos ya debilitados de la década del 2008 al 2018. que rebajo nuestros derechos, como consecuencia de la crisis financiera bancaria, sufrimos un reajuste presupuestario que motivó un severo retroceso en las inversiones públicas, entre ellas, en materia sanitaria. Pasamos una década congelados en nuevas inversiones y contrataciones públicas.  Así nos cogido la pandemia, más vulnerables.

Pero desde el 2019 y hasta el momento presente, no hemos dejado de escuchar noticias sobre la salud mental, hasta la Reina de España habla de ello en el XXII Congreso de Salud Mental España. Las circunstancias vividas por la población en las últimas décadas, ha generado un impacto y un ambiente de demandas, que ha llegado hasta ser “consumo toxicó y empalagoso la psicologizacion totalitaria” pero cuyo resultado condujo a sensibilizar y movilizar a la “mass media” y con ella a las instituciones públicas de nuestro país, con intereses gremiales infiltradas en este sin fin de noticias.

A nivel estatal, en este ambiente y con la oportuna iniciativa de Errejon en el parlamento español, se incorporó   la salud mental a la agenda política de este país. En esta trastienda de “lo público”, emergieron las carencias de la atención a la salud mental y por el impacto de la pandemia -sobre todo en los jóvenes y en las mujeres, con un aumento de más del 20% de la demanda de atención en la salud mental-, se activaron las iniciativas políticas institucionales.  Así en diciembre del 2021 se aprobó por el Consejo Interterritorial de la Salud, la Estrategia Nacional de Salud Mental del SNS (2022-2024), de la que emanó y concreto sus acciones en un Plan de Acción de Salud Mental (2022-2024), con seis líneas estratégicas, y un presupuesto de 100 millones, que posteriormente se incrementó con 46 millones más, con la intención decía el gobierno es sus notas oficiales, que aproximadamente el 80%” se distribuyera a las comunidades autónomas. Esto fue valorado por las sociedades científicas como “mínimo e insuficiente” para los tres años ante la dimensión de la carencia de recursos humanos y servicios en salud mental en las diferentes comunidades autónomas.  Por el contrario, la AEN, elevó al Gobierno, meses antes de la aprobación de la Estrategia, su Plan de Acción, que había publicado en su revista oficial, y además se les explicó a las fuerzas parlamentarias.

La aprobación Ministerial del Plan de Acción de Salud Mental se produjo inmediatamente despuésés de la puesta en marcha, de la línea del 024, la Línea de Atención a la Conducta Suicida que gestiona Cruz Roja. Muchos seguimos sin entender aún como no está en manos del sistema nacional de salud, y es una incógnita como se articula y garantiza el seguimiento de las personas de alto riesgo, con las derivaciones al 112 y de este con los servicios de salud mental de las comunidades autónomas.  La gestión de este proceso debería ser clarificada y transparente.

Hasta el 10 de mayo 2023, de las 118.885 llamadas recibidas durante el año de funcionamiento, 8.563 (el 7,2%) procedían de personas “en riesgo alto o muy alto” de suicidio para lo que se avisó a los servicios de emergencia. Un 10,7% de las llamadas son de personas del entorno, que tienen una sospecha de suicidio de un familiar o un amigo o necesitan la atención del 024 para solicitar información sobre duelo por suicidio. No sabemos la distribución por comunidades autónomas de estas 8.563 llamadas de “riesgo alto o muy alto”. Canarias, como todos sabemos, tenemos una tasa de Suicidio por encima de la media nacional y la media europea.

Asimismo, el 10 de septiembre de 2021, fue registrado por el gobierno, generando cierta controversia en su interior, en la Mesa del Congreso de los Diputados, la proposición de ley de Salud Mental por Unidas Podemos. Por Acuerdo de 17 de septiembre de 2021, la Mesa de la Cámara (BOGC, 17/09/2021, núm. 185-1) admitió a trámite la iniciativa. Ciertamente, la tramitación del texto sigue estancada y no tiene trazas de avanzar, siendo uno de sus opositores, la sociedad española de psiquiatría, la sociedad vinculado a un modelo biomédico.

La movilización de las instituciones europeas y las políticas nacionales durante la pandemia y la crisis de la guerra, dieron lugar a crear un escudo social de protección, a diferencia de la crisis económica del 2008. No obstante, un estado español, que como consecuencias de sus políticas socio económicas, presenta la deuda pública mayor de todos los países europeos, con un déficit superior al 3%, del PIB, cuyo compromiso con la UE, es mantenerlo por debajo de este porcentaje. La Comunidad Europea ha anunciado a los estados miembros la corrección de los déficits excesivos, lo que podría significar recortes presupuestarios en los próximos años. Dependerá del crecimiento económico.

Por lo tanto, el Estado y las comunidades autónomas, en estos años. a través de sus propios presupuestos o la financiación procedente de la UE, entre otros, con  los fondos “next generation” han inyectado a las instituciones públicas financiacion. Más de 1200 millones llegaron al estado para materia sanitaria. Lo que no sabemos es su reparto por comunidades y si se han ejecutado y en qué acciones. Realmente para la ciudadanía y los profesionales es un misterio. De hecho nuestra comunidad, en el presupuesto para el 2023, la Consejeria de sanidad,  alcanzó su maximo de presupuesto, 3.800 millones de euros, el mayor presupuesto de la etapa democrática. De los cuales según anunció el Consejero de Sanidad, solo 2,1 millones para el Plan de Salud Mental; 1,5 millones de euros para Atención Temprana. En cambio, 13,9 millones de euros destinados a la Atención a las Drogodependencias, con una subida del 6,44 en el que se incluye el desarrollo del Plan de Adicciones, con una partida específica de 844.791 euros. Juzguen ustedes mismos.

Por la razón que fuese, este es el momento, para aprovechar la oportunidad financiera presente, para reforzar la sanidad pública y la salud mental. Es el momento de mayor presupuesto público en la Consejería Sanidad y porque la época de recesión podría suceder en los próximos años. En poco tiempo sabremos la respuesta. El resultado de elecciones también ayudará a formarnos una respuesta.

En canarias, también se ha movilizado institucionalmente la salud mental. Durante el 2018, se venía elaborando el Plan de salud mental sin presupuesto ni cronograma de ejecución, ni se contemplaba una comisión de evaluación abierta e independiente. Después de la posición crítica de la ACN, recogidas básicamente en el informe preceptivo emitido por el Consejo Económico y Social de Canaria sobre el Plan de Salud de Canarias, los responsables de la consejería de sanidad tuvieron que posicionar una financiación de 15,3 millones de euros para su periodo de vigencia.  Aprobado el Plan de Salud Mental de Canarias con un presupuesto de 15,3 millones de euros. En la dicha ficha financiera se recoge un total de 4.249.398 estarán destinados a nuevas contrataciones de personal y 11.090.000 para infraestructuras y equipamiento en todas las islas.

En el periódico el día en estas fechas señaló entonces “no aparecen en los anexos de inversión de los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Canarias. Además, esta suma no estarya contemplando todos los elementos necesarios para ponerlo en marcha”. Realmente no sabemos si se ha posicionado este dinero en la salud mental en estos años. Se debería convocar la Comisión Regional de Salud Mental, que no se convoca desde hace años, y ofrecer con toda trasparencia las inversiones realizadas y desglosar el presupuesto disponible. Ni tan siquiera después de transcurrido un tiempo con la normalización de los encuentros públicos, la Consejeria de Sanidsd,incumple su propia normativa, ni en el 2019 ni en el 2022 ha convocado a la Comisión  Regional de Salud Mental. Les diré que nadie se ha quejado. En estas islas, la norma es  callarse para que te den algo, y si no hablas puedes pedir algo para ti, que el poder te atenderá.

Hubo elecciones y se produjo un cambio en la Consejeria, para en menos de un año cambiar de nuevo de Consejero, y volver el equipo de gestión del anterior mandato: los hijos del Sr. Baltar. En mayo de 2021, catorce meses después de su salida, la consejera Teresa Cruz rompía su silencio en el programa de la Televisión Canaria Trópico Distópico, afirmando “Que se defienda la sanidad pública y ser honesta parece que no son valores para estar al frente de la Consejería”,  habla de presiones “desde el minuto uno” para que no formara parte del Ejecutivo regional.

Hoy día, todos sabemos por lo publicado en los medios de comunicación, el antiguo responsable SCS. cuya propaganda oficial lo vendían como un “gestor excelente” tuvo que dimitir por el asunto de las mascarillas, y la actual directora del SCS, su mano ejecutora, hace unos días ha sido considerada como una interlocutora no válida para negociar las reivindicaciones  de los médicos con el sindicato médico, y cuya gestión clientelista y persecutoria ha llevado a un caos a la sanidad canaria.

En estos años, ha ido emergiendo, en  distintos ámbitos de la sanidad, pese a los continuos pactos por la sanidad canaria que se han realizado en la historia de la democrática, un progresivo e intenso descontento y deterioro, lo observamos en las  masificación de las urgencias, en las obras inconclusas del hospital materno infantil, la paralización de hospitales comarcales, la radioterapia en Lanzarote, la exigencia de menos precariedad laboral para los profesionales y necesidad de la contratación de más profesionales y la menor inversión de salud pública. con unos mayores tiempo de espera diagnóstica y  quirúrgica y para ser visto por un especialista,  con un mayor incremento de los seguros privados like, y  una mayor financiación pública para la Medicina privada (7-9%), y, hemos llegado incluso a una saturación de las demandas en la privada, que ya tienen también lista de espera. Realmente hay un colapso del sistema sanitario.

 

(Continuará)