Felipe 6 – España 0. Acostumbra Felipe a derrotar a los españoles por goleada, de ahí su mote. Este tipo okupa la jefatura del Estado porque es muy hijo y muy macho. Que si ni fuera hijo de quien es no la okuparía, y si se llamara Felipa tampoco.
No recuerdo qué cosas les susurraba Redford a los caballos, pero no olvido que Felipe es el hombre que susurraba al compiyogui de su mujer lo difíciles de gobernar que nos hemos vuelto en este país. Como nos encuentra tan difíciles, sólo se dirige a los fáciles. Así que ahora ha emitido una nota (él es así, emite) sobre la pasta que está dispuesto a reconocer que tiene.
Pero no les ha enviado su nota a todos los representantes de los españoles, nop. El nota, porque aunque emita notas él en sí mismo es un nota, le ha remitido su escrito a los que considera buenos chicos, más a los de Podemos “porque están en el gobierno”(literal, y no deja de ser una manera de señalar su disgusto porque estén ahí). Está majestuosamente claro: para Felipe 6 los españoles empiezan en la falange y acaban en el PSOE. De ahí hacia la izquierda, todos venezolanos.
Aunque susurra mucho, Felipe emite poco. Sólo de tarde en tarde. Casi que mejor así, que nos mande una breve nota y sean pocas, porque cuando da un discurso puede hervir de satisfacción la ultraderecha y de indignación Cataluña. Hace dos años aprovechó nuestro desconcierto durante las primeras 24 horas del confinamiento para notificarnos que todo lo que iba a heredar fuera de España no era suyo, ni él sabía nada. Cuánta ignorancia.
Ahora, acuciado por parecer muy limpio antes de que su emérito padre se le presente con las maletas en Barajas, nos ha dicho lo que posee. Al menos lo que posee en España legalmente. Mi problema con esto es que uno ha leído a Borges y recuerda aquello de que “conviene pensar no sólo en lo que ocurre, sino en lo que no ocurre”. Lo cual traduzco en que nos conviene pensar no sólo en lo que dice que tiene, sino en lo que no dice.
Ignoro, por ejemplo, si entre lo que nos ha notificado que tiene ha incluido esos collares con los que posa (toisones, los llama él). Cada vez que lo veo con uno, me lo imagino posando con un cencerro colgado al cuello. Tampoco sé si ha contabilizado las hermosas diademas con las que posa Leiticia, a la que mentalmente le sustituyo la diadema por un caldero.
Me doy por enterado de que, al igual que el resto de los trabajadores del país, Felipe 6 ahorra el 90% de su salario. Ya sabes, cobras tus mil euros, dejas 900 en la cuenta de ahorro, y con los 100 que sacas pagas el alquiler, la comida, agua, luz, transporte, ropa, zapatos, internet…y ya si eso te compras un toisón.
En plena operación de lavado de la monarquía, una vez más se les ha ido la mano. Ustedes miren cualquier foto del nota y verán cómo se interpelan a sí mismos con la frase del viejo anuncio del supongo que extinguido suavizante: “¿Es nuevo? Noooo…lavado con Perlán.”
Antonio Cabrera de León