Nuestra nación canaria continúa con la mayor tasa de paro global a nivel estatal (30%). Mientras tanto, las medidas diseñadas por el Gobierno español hacen cada día más duras las condiciones de vida de la población. Mucho más en el Archipiélago, con los peores indicadores socio-laborales.
El Gobierno de Canarias ha sido incapaz de frenar la fuerte destrucción de empleo. Además ha llevado a cabo un notable retroceso de la inversión pública en servicios como, la sanidad, la educación y la atención a la dependencia, políticas de igualdad y contra la violencia de género, educación y atención a la sexualidad, etc. Y la crisis ha sido la excusa perfecta para poner de manifiesto, una vez más, la ausencia de voluntad política real para remover los obstáculos que dificultan la igualdad efectiva entre mujeres y hombres. No se ataja la discriminación ni la vulnerabilidad que sufren los sectores más perjudicados de nuestra sociedad. La economía no se organiza para garantizar los derechos sociales de las personas y satisfacer sus necesidades.
Y en este panorama, ¿qué ocurre con las mujeres? La tasa de desempleo femenino en Canarias es una de las más altas del conjunto del Estado español (27%). Las mujeres canarias sufrimos también una mayor permanencia en el desempleo de larga duración y somos víctimas de mayores dificultades para acceder al trabajo remunerado. Las mujeres canarias que conseguimos acceder al empleo sufrimos condiciones laborales de mayor precariedad (mayor temporalidad, más contratación a tiempo parcial, discriminación salarial, más obstáculos a la promoción…), determina que tengamos un menor acceso a prestaciones sociales y menores pensiones de jubilación. El incremento de los niveles de pobreza que se está produciendo en Canarias, adopta cada vez más rostro de mujer.
Las medidas de “ajuste” en el sector público, que cuenta con una presencia importante de mujeres, rebajando los salarios, así como la supresión de ayudas y el aplazamiento de la implantación del permiso de paternidad de un mes, afectan especialmente a las mujeres.
Las condiciones laborales que, con excusa de la crisis, impone la patronal, en relación a la jornada laboral, horario, turnos, y que en el supuesto de no adaptarse a las mismas son motivo de despido procedente, llevan a una vuelta al hogar de miles de mujeres. En tal sentido, la eliminación de la bonificación para la contratación de mujeres y el mantenimiento de los incentivos a la contratación parcial, principal motor de la dualización de género del mercado del trabajo y la introducción de mayor movilidad, son elementos que perjudican comparativamente a las mujeres, porque solemos disponer de menor flexibilidad de horarios y de más condicionantes familiares que los hombres. Así mismo, la no inclusión de las empleadas de hogar en la legislación laboral, perpetúa la discriminación de una actividad laboral históricamente femenina.
El reconocimiento, exclusivamente para las mujeres, de periodos cotizados por el cuidado de hijos e hijas, equivale a perpetuar la división sexual del trabajo, apartando a las mujeres del mercado del trabajo, no contribuyendo a la corresponsabilidad en el sistema de cuidados. El desmantelamiento de los servicios públicos como, la sanidad, la educación, la atención a la dependencia, las políticas de igualdad, etc., producido en Canarias, se traduce en la práctica en una enorme cantidad de trabajos y cuidados que regresan al ámbito doméstico y, en particular, a las espaldas de las mujeres. No queremos dejar de mencionar las dificultades y obstáculos que está teniendo en Canarias la aplicación de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva.
La lacra que para cualquier sociedad representa la violencia de género, adquiere tintes dramáticos en la sociedad canaria, y debe hacer levantar la voz y la conciencia colectiva de hombres y mujeres contra esta azote que cual metástasis se extiende en nuestra sociedad.
Sobre estas bases debemos mantener la presión y la lucha, implicando en ello a todos los sectores sociales, al conjunto de hombres y mujeres, para la liberación de género y la emancipación social y nacional de Canarias.
Canarias, 8 de Marzo de 2016
Federación de Salud Intersindical Canaria