Te mea y dices que llueve. Menudo emperador estás hecho, Joe. Benji te desprecia ante los ojos del mundo y tú te abrazas a él, quizá para no caerte. Le detestas desde que te humilló cuando lo visitaste siendo vicepresidente. Tuvo que ser Barack el que lo hiciera ir a Washington para devolverle la humillación. A ti siguió ignorándote.

 

A ver, emperador ¿Quién es tu Darth Vader? ¿Blinken? No jodas, sólo con el peso de capa se le hunde el pecho. ¿Nuland? No basta con carecer de escrúpulos, es necesario alguien que tenga una cabeza en la que colocarse el casco. Piensa hombre, tienes que tener a alguien capaz en tu entorno, aunque yo no lo vea. Tíiio… que el nazi sionista no se ha limitado a bombardearte un hospital como ceremonia de recepción, que es que lo ha bombardeado para dejarte claro que no tenías cojones de suspender tu visita.

 

No sabemos cuál de las dos decrepitudes es mayor, la tuya, física y personal, o la de tu alicaído imperio. No se trata, entiendo, sólo del miedo a que los dineros y los medios de los sionistas te retiren su apoyo para la campaña del año próximo. ¿De qué, pues? Yo te lo digo: de que si cae Israel, tu imperio no tiene un puto aliado en la región mundial con más petróleo y en el único paso marítimo entre Asia y Europa.

 

En el mundo que viene, los árabes estarán con China. Los pobres de África y Asia estarán con China. Rusia estará con China. Latinoamérica estará con China. Sólo le queda a China entenderse con la India. Frente a todo eso, tu contarás con Europa, Japón y los restos európidos de la Commonwealth. Si el partido se jugara así, serían 6500 millones frente a 1500.

 

 

No sé cuánto tiempo aguantará la Unión Europea en eso, pero Alemania y la Europa oriental necesitan a Rusia. Jugar la carta de romper Europa puede dejarte aún más disminuido de apoyos. Habría otras políticas alternativas a la debacle, pero todas ellas pasan por reconsiderar lo hecho durante 75 años. Tenlo claro, hombre, no va a haber nunca dos Estados. Habrá uno solo, como en Sudáfrica. Todavía depende de ti que se llame Palestina- Israel. En otro caso acabará siendo sólo Palestina.

 

Antonio Cabrera