Sindicato de Trabajadores de Enseñanza de Cataluña (USTEC)

Desde USTEC· STEs (IAC) reconocemos que la convivencia en los centros es un problema real y grave, que hemos denunciado reiteradamente. Precisamente por ello consideramos que la medida desplegar agentes de mozos de paisano, sin arma,  no es la respuesta adecuada, por tres razones de peso diferente:

EL DIAGNÓSTICO ES EQUIVOCADO

La conflictividad en los centros de secundaria tiene causas estructurales bien documentadas: ratios elevadas, falta de personal de atención educativa, ausencia de orientación suficiente y una infrafinanciación que se arrastra desde hace años. Tratar este problema principalmente como una cuestión de seguridad no lo resuelve; lo desplaza. Cuando el Departamento no despliega con ambición la escuela inclusiva, no refuerza lo suficiente las plantillas, no garantiza orientación y no crea condiciones reales para la acogida y el bienestar emocional, acaba buscando soluciones aparentes y efectistas. Cuando un centro no tiene las condiciones para hacer prevención, acompañamiento e inclusión reales, los conflictos no desaparecen porque haya un agente presente: se gestionan de manera diferente, pero las causas continúan intactas.

Los recursos disponibles no se han agotado

En lugar de recurrir a la presencia policial, el Departamento debería desplegar con ambición las herramientas propiamente educativas: el plan de convivencia, los equipos multidisciplinarios, la reducción de ratios, el desdoblamiento de grupos y el refuerzo de plantillas docentes y de PAE. El plan de convivencia debería ser la herramienta central para planificar y llevar a la práctica actuaciones preventivas, proactivas y compartidas por toda la comunidad educativa, con comisiones de seguimiento, participación de docentes, servicios educativos y reducción de carga lectiva para poder hacerlo con garantías. Hoy, muchos centros continúan sin la dotación horaria ni la estructura profesional necesarias para sostener este trabajo. Incorporar mozos en este contexto no es un complemento: es una sustitución de lo que no se ha hecho.

EL MODELO QUE CONSOLIDA ES PROBLEMÁTICO

Más allá de la eficacia inmediata, la normalización de una presencia policial estable en espacios educativos plantea una cuestión de modelo de país y de modelo de escuela. USTEC· STEs (IAC) participamos desde hace años en la campaña Desmilitarizamos la Educación y defendemos que la escuela pública debe ser un espacio de paz, pensamiento crítico, convivencia y derechos. Los cuerpos armados no son una herramienta educativa, y convertirlos en una figura estable dentro de los centros es un paso en la mala dirección. La experiencia del Reino Unido —donde el despliegue de más de un millar de agentes en centros escolares fue retirado progresivamente a raíz de críticas por extralimitación y concentración en barrios empobrecidos— es un referente que el Departamento debería considerar.

NUESTRA PROPUESTA

Si el Departamento quiere reducir la conflictividad de manera efectiva y sostenible, debe dejar de buscar titulares y priorizar: el desarrollo real del plan de convivencia, la reducción de ratios, el refuerzo de personal docente y de PAE, la dotación de los centros de servicios de orientación y atención especializada, y una apuesta decidida por la educación inclusiva. Exigimos que se rectifique el rumbo y se ponga el foco donde realmente hace falta. La convivencia se educa, se construye y se cuida; no se impone con presencia policial.

Sindicato de Trabajadores de Enseñanza de Cataluña (USTEC)