Tras la suspensión de sus contratos, decretada unilateralmente por el Servicio Canario de Salud, la reacción de los trabajadores afectados no se ha hecho esperar. Así el 27 de diciembre desde las 11 de la mañana, en una de las concentraciones de trabajadores más numerosas que recuerdan, se manifestaron por los edificios y las vías del recinto del Hospital Universitario de Canarias para expresar su repulsa por la medida de la administración. Según lo que luego se confirmó, lo que pretende la dirección del Servicio Canario de Salud es sustituir esos contratos (muchos de ellos, ya firmados), por otros de una duración muy inferior.
Los trabajadores fueron convocados por INTERSINDICAL CANARIA y el Comité de Empresa. Cinco días antes, los miembros del Comité se habían encerrado en las dependencias de la gerencia del Hospital como rechazo a la medida de la Administración. Nuevamente, los representantes sindicales de INTERSINDICAL CANARIA, volvieron a ocupar el edificio administrativo del HUC en el que “trabajan” los miembros de la dirección del Hospital, lugar donde los delegados sindicales piensan pasar la noche en señal de protesta
El PSOE y su Consejería de Sanidad con este proceder ha venido a confirmar: primero, que desprecia las normas y acuerdos laborales que afectan al hospital Universitario de Canarias y, más concretamente su Convenio Colectivo que regula las contrataciones y, segundo, las importantes lagunas existentes en el reciente acuerdo para la laboral entre le administración y sus sindicatos lacayos sobre la estabilidad laboral que, sólo teóricamente, debería acabar con la actual precariedad que recae sobre el conjunto de trabajadores públicos pero, especialmente, sobre los trabajadores sanitarios que, una importante parte de ellos (posiblemente hasta 3.000) quedarían fuera del actual proceso de fijeza de estabilización de sus contratos.
Una situación ésta que no hace otra cosa sino evidenciar la peligrosa política del PSOE y del actual gobierno en su travestismo de chicos progres, pero que, llegada la ocasión, incluso aventajan a la derecha del PP y Coalición Canaria en el barrido sin escrúpulos de derechos laborales. Para ello, y en el caso que nos ocupa, se valen de una fémina autoritaria (Elisabeth Hernández) para, tras ponerla al frente del Servicio Canario de Salud, Elisabeth Hernández sumar méritos superando en negativo a todos sus antecesores que han pasado por la dirección del Servicio. Luego, sus colaboradoras de la dirección del Hospital Universitario, doña Mercedes Cueto y doña Carmen Elvira Tóste, ejecutan “in situ” las actuales tropelías contra los derechos laborales.