La misma fecha en la que debería comenzar la huelga del personal de limpieza del Complejo Hospital de La Candelaria, el consejero de Sanidad del “gobierno florero”, presido por el PSOE, boicoteaba la misma mediante un decreto que establecía unos servicios mínimos de actividad del 100% de la plantilla, justo lo contrario que ese mismo gobierno de los ricos y los empresarios hizo con la reciente huelga de la patronal del transporte escolar, en la que admitió un paro salvaje del 100% de las guaguas y aceptando dos días después las totalidad de las exigencias económicas de los patronos tras un acuerdo entre los patronos y el propio presidente del Gobierno.

Los trabajadores y trabajadoras en huelga formal no cesan en las protestas y así, ayer, svolvieron a manifestarse y se hicieron notar por los alrededores del recinto hospitalario y la carretara general del sur, mientras lanzaban consignas culpando del conflicto tanto a la gerencia del Hospital y el SCS como a la empresa SAMYL.

El conflicto del servicio de limpieza del Hospital la Candelaria, el Hospital del Tórax y de la Lavandería sanitaria, tiene sus antecedentes en la selección por parte de la gerencia del hospital y del SCS de la empresa SAMYL para realizar el servicio de limpieza, y que fue contratada en unas condiciones de clara insolvencia y a bajísimo coste lo que, tal como se esperaba, ha llevado a desarrollar un servicio deficientísimo, con una plantilla limitadísima  y vulnerando gran parte de los derechos laborales de su plantilla.

En tales circunstancias, la gerencia del Hospital y la dirección del SCS, son doblemente responsables de la situación creada por aceptar pasivamente durante todo este tiempo atrás el deficiente servicio de la  SAMYL y, además, por haber adjudicado al contrato de una empresa incapaz de ejecutar sus compromisos, mientras continúan mirando a otro lado. Así, el conflicto se mantiene y se agrava ya durante más de un año

El Comité de empresa destaca que en abril tuvieron una convocatoria de huelga, que posteriormente, se desconvocó porque se realizaron una serie de acuerdos que luego la empresa adudicataria incumplió. Entre noviembre y diciembre a los sueldos re redujeron los pluses que tenían consolidados y les hizo volver a acudir a la huelga. Por otra parte, la carga de trabajo resulta insostenible, lo que lo confirma una comparativa entre los dos principales hospitales de la isla: el HUC tiene 135.000 metros cuadrados y un personal de limpieza entre 270 y 300 personas. La Candelaria 176.000 metros cuadrados y 168 trabajadores. Asi los trabajadores se ven desbordados ante la falta de personal y de productos, afirmando que veces hasta limpiamos sólo con agua, recordando que los usuarios se merecen acudir a un hospital limpio