Los trabajadores del centro geriátrico, Hogar Santa Rita, ubicado en la ciudad tinerfeña del Puerto de la Cruz , con banderas de sus organizaciones sindicales, volvieron el pasado 17 de febrero a escenificar su protesta ante las dependencias del centro por los repetidos retrasos en el cobro de sus salarios. Una situación que ya se ha vuelto crónica y especialmente lacerante para los más de 400 trabajadores del centro con salarios mileuristas.
Tomás Villar, gerente del centro es, a todas luces, el principal responsable de los graves problemas de gestión del centro, de los cuales, la permanente inseguridad del cobro de salarios, es la punta del iceberg.
Por otra parte, El consejo directivo con Villar a la cabeza, se resiste, hasta ahora con éxito, a la participación del Cabildo de Tenerife en el órgano de administración, ello a pesar que la institución insular tiene concertadas con el Hogar Santa Rita, más del 70% plazas del centro, lo que supone al centro un ingreso de 6 millones de euros anuales, sin los cuales el centro geriátrico no tendría viabilidad alguna. Igualmente impide la participación del Comité de Empresa, en el que se encuentran representados los sindicatos Intersindical Canaria, CC.OO y UGT.
Fran Baute, de Intersindical afirmó durante la protesta que algo tan básico como cobrar el salario en tiempo y forma parece revolucionario en una fundación que se supone que tiene solvencia y patrimonio. Esto es fruto de una gestión nefasta y de un enrocamiento que cada vez es mayor por parte de la Gerencia de Santa Rita, cuyo patronato debe democratizarse y evitar el oscurantismo y la cerrazón». Baute se mostró convencido de que Villar forma parte del problema, es el problema en sí mismo, así que él y sus cómplices en el patronato deben permitir el relevo».
Cuando todos los agentes que intervenimos en Santa Rita caminamos en la misma dirección y ponemos el foco en una gestión inoperativa, no puede ser que los kamikazes seamos nosotros. Hay un kamikaze, que camina en dirección contraria y además no escucha, que es el señor Villar. Baute, además resaltó la entrega de unos trabajadores que pese a los retrasos en cobrar, han seguido desempeñando sus labores con absoluta profesionalidad.