En la Sanidad Pública Canaria, más allá de un problema de recursos económicos, que también, sufrimos la mala gestión y de la falta de profesionalización en la misma, encontrándonos frecuentemente con mandos en todos los niveles sanitarios, afines políticamente, pero sin formación específica, y que son responsables de las altas dosis de conflictividad que continúan dándose en los centros sanitarios, malogrando los resultados asistenciales y contaminando las relaciones laborales. Para INTERSINDICAL CANARIA, esta pésima gestión de lo público, también anima el trasvase de los profesionales de la pública a la privada, ya de antemano potenciada económicamente por el gobierno mediante las concertaciones.  

Mientras se acumulan material inservible adquirido durante la pandemia y desaparecen más de 4 millones de euros en la compra de material sanitario durante la gestión del anterior director del Servicio Canario de Salud,  los indicadores hablan de una sanidad pública que se encuentra a la cola del conjunto del estado español (Más de 120.000 personas en listas de espera; la Atención Primaria y los Servicios de Urgencias de todo el país canario colapsados, los peores niveles de salud en la población, el mayor gasto farmacéutico, los peores indicadores en Salud Mental y Dependencias, la más baja dotación de camas de hospitalización por habitante)…. Y en este contexto, los trabajadores dan atención a la población más enferma del conjunto del estado español, con mayor prevalencia de enfermedades crónicas (Diabetes, Obesidad, Enfermedades Cardiovasculares) y mayor índice de complicaciones de las mismas derivado de unas políticas carentes de promoción de salud y prevención de la enfermedad. Esto está estrechamente relacionado con que nos encontramos la más baja inversión por habitante y año en un territorio fragmentado que, además, padece los más elevados índices de paro estructural, la cesta de la compra de alimentos saludables más cara de Europa, con los más bajos salarios, prestaciones por desempleo y pensiones y, eso sí, los mayores índices de pobreza con cerca del 40% de la población canaria en riesgo de exclusión social.   

Con ello, tal como hemos venido denunciando desde INTERSINDICAL CANARIA, los trabajadores del Servicio Canario de Salud padecemos sobrecarga laboral crónica por la escasez de plantillas y los mayores índices de abuso de temporalidad. Sufrimos la única consejería de sanidad del conjunto del estado que ha elegido ofrecer contratos de nueve meses frente a la posibilidad de tres años, condenando a muchos trabajadores al paro. Ahora, nos piden un acto de fe para, en una huida hacia adelante, sea valorada la posibilidad de convertir a los más de 7000 trabajadores temporales en interinos de tres años, sin incremento real de plantilla alguno. Por no hablar de un presunto proceso de estabilización, donde el gobierno canario ha puesto todo tipo de trabas al reconocimiento de las especificidades de los trabajadores de nuestra tierra y a su discriminación positiva, aplicando, en todo momento, su política de puertas abiertas a los opositores foráneos.  

Mención especial merecen los servicios sociales y la aplicación de la Ley de Dependencia en Canarias por parte del mismo y pernicioso gobierno progre presidido por el PSOE.  Con más de 8000 personas esperando una plaza residencial que no existe, con un retraso de dos años, con suerte, para el reconocimiento de la citada condición 

 En definitiva: Frente a este gobierno, falsamente progresista, que mantiene y acrecienta, en su línea continuista, los dislates perpetrados por ejecutivos anteriores, hay que reivindicar en las calles. Exigir mejoras en los servicios públicos y respeto hacia los trabajadores y la ciudadanía, luchando contra las privatizaciones. Por ello, este 25 de marzo, a las 11 horas, en la plaza Weyler en Santa Cruz de Tenerife y en el parque San Telmo en Las Palmas de Gran Canaria acude a las manifestaciones por la dignificación laboral y asistencial sin privatizaciones.