Con las marchas de protestas desarrolladas el 20 de octubre en diferentes municipios turísticos, los canarios mantienen la presión en las siete islas para exigir un cambio inmediato de modelo económico y turístico, lo que es tanto como demandar le protección de nuestro degradado y castigado territorio saqueado por el tsunami turístico en sus variadas modalidades de explotación; reclamar que los multimillonarios beneficios de sector tengan sus efectos sobre la población y sus trabajadores con mejores salarios y condiciones laborales; sin olvidar la recuperación de la identidad como pueblo y el control de la desaforada población que irrumpe en Canarias como efecto de la entrada desmesurada e incontrolada de foráneos que se suman al desgaste de nuestro recursos naturales y deteriorados servicios públicos, pero también en la inaccesibilidad de nuestra gente a una vivienda digna acorde con nuestro limitado poder adquisitivo.
Con estas manifestaciones populares, continúan la presión movilizadora que ya tuviese su primera fase el pasado 20 de abril de este mismo año, donde las descalificaciones más duras fueron dirigidas principalmente al actual gobierno de Coalición Canaria- Partido Popular, quienes apadrinan el saqueo que sufren nuestras islas
Con el lema de “Canarias tienen un límite” diversas organizaciones, entre las que se encuentra INTERSINDICAL CANARIA, fijaron las 12 horas del mediodía para el inicio de una protesta que quiso acercarse a los principales municipios turísticos del País canario, lo que supuso alejarse de las sedes institucionales capitalinas de los gobiernos causantes del problema, lugares estos, además, coincidentes con la mayor concentración de habitantes, circunstancia que restó algo de afluencia a las convocatorias.