Varios miles de pensionistas se manifestaron en Madrid el pasado 26 de octubre, La marcha parió desde la Atocha y concluyó en la calle Sol, y con ella las plataformas y movimientos de los pueblos y comunidades del Estado, coordinados en la Unidad de Acción pensionista, exigieron que sea escuchada la voz de los pensionistas y situar en la agenda como una cuestión central para toda la sociedad la defensa del Sistema Público de Pensiones
El sistema neoliberal pretende seguir saqueando los recursos y derechos de la clase trabajadora, cada vez con menos complejos, aumentando las presiones para restringir, empobrecer y para intentar privatizar todo lo público al dictado de las élites financieras. La campaña de intoxicación de que la inflación está contenida, y que el IPC está disminuyendo, trata de preparar el terreno para que en el 2025 se produzcan subidas salariales y de pensiones públicas insuficientes, que ampliarían la brecha entre cesta básica de la gente y las groseras ganancias de la banca, entidades financieras y el empresariado.
La dignidad de las pensiones no es ningún regalo, sino un derecho de toda la clase trabajadora. Las reivindicaciones pensionistas se han expresado claramente en torno a la suficiencia de la pensiones mínimas junto con la del salario mínimo por encima de los 1200 €, asegurar la actualización de las pensiones con el IPC real, garantizar que las jubilaciones anticipadas de 40 o más años cotizados no se penalicen, cumplir la obligación legal de la Auditoría de cuentas de la Seguridad Social, mantener la tasa de reposición de las pensiones públicas, así como también parar los intentos de privatización que suponen los Planes de Pensiones de Empleo, entre otras propuestas. Todo ello supone unas reivindicaciones claras, compartidas y sentidas por el conjunto del movimiento pensionista.
Sin embargo, a pesar de que se lleva varios años planteando estas exigencias, se puede observar como por debajo de buenas palabras, las medidas que aprueba el gobierno y que desgraciadamente algunos dirigentes sindicales aceptan, sin dar explicaciones a sus propios afiliados, van en el sentido contrario.
Pero no solo los pensionistas deben defender este sistema, es un problema de toda la clase trabajadora por lo que los pensionistas llaman a TODOS LOS TRABAJADORES Y SINDICATOS a que se comprometan en la defensa del sistema público de pensiones, no incluyendo en los CONVENIOS COLECTIVOS la aplicación de los PPEs. Llamamiento a todas las personas trabajadoras, de cualquier edad, a defender SU DERECHO A UNA PENSIÓN DIGNA Y SUFICIENTE DEL SISTEMA PÚBLICO.