Junto a los efectos del tsunami migratorio de incesante llegada de cayucos a la isla y el desbordamiento de los servicios sanitarios, sobre la isla de El Hierro recae otras crisis de carácter social como es el caso de las carencias de recursos sociosanitarios.
La desidia gubernamental en el primero de los casos señala al gobierno del Estado. En la carencia de centros de mayores, el dedo acusador se dirige a la institución de la propia isla presidida por Alpidio Armas y gobernada por el triunvirato del PSOE, Asamblea Herreña e Izquierda Unida-Reunir Canarias.
Tras siete años de espera para retomar y concluir las reformas de la Residencia de Mayores del municipio herreño de Frontera, el pasado 15 de marzo, un numeroso grupo de vecinos se manifestaron frente al Cabildo de la isla para exigir la reapertura del centro asistencial y la vuelta a su municipio de los mayores desplazados. El ayuntamiento y la “Plataforma por la reapertura de la Residencia de Mayores de Frontera”, fueron los convocantes de la protesta.
Hace ahora diez meses, el consejero Insular de Servicios Sociales se comprometió en una reunión informativa a impulsar nuevamente esta infraestructura sociosanitaria, pese a lo cual las obras aún continúan sin iniciarse.
El Ayuntamiento de La Frontera aprobó hace más de un año una declaración considerando urgente la obra de la Residencia, cuestión ésta ante la que el Cabildo ha guardado un incomprensible silencio y pasividad.
La situación sociosanitaria para los mayores de El Hierro, resulta extremadamente negativa al encontrarse clausurado el centro de Frontera y sufrir una saturación extrema las otras dos únicas residencias existentes en la isla, ello en un contexto de una población muy envejecida y de alta demanda asistencial