La Confederación Intersindical Sanidad expresa su más enérgica repulsa ante la agresión física ejercida por las fuerzas de seguridad contra una trabajadora jubilada de 68 años del sector educativo, durante el transcurso de una movilización pacífica en Valencia
Lo ocurrido no es un hecho aislado ni un exceso puntual: es una agresión a quien ejerce un derecho democrático fundamental. Reprimir con violencia a una trabajadora que se manifiesta de forma pacífica supone un ataque directo al derecho de reunión, de protesta y de organización colectiva, pilares irrenunciables de cualquier sociedad democrática.
Por ello, exigimos:
- La depuración inmediata de responsabilidades políticas y policiales ante un uso de la fuerza manifiestamente desproporcionado.
- La apertura de una investigación que esclarezca los hechos y garantice que no queden impunes.
- Garantías efectivas de que el derecho a la protesta pacífica no volverá a ser respondido con violencia institucional.
Intersindical Salud traslada toda su solidaridad y apoyo a la compañera agredida y al conjunto de Sindicato de Trabajadores del País Valenciano CTEPV. Un ataque a una trabajadora movilizada es un ataque a toda la clase trabajadora, y como tal lo respondemos: desde la unidad sindical y la defensa irrenunciable de nuestros derechos en la calle.
No nos van a callar. Seguiremos movilizándonos, todas las veces que haga falta, en defensa de lo público y de quienes lo sostienen.