Centenares de trabajadores por segunda ocasión, se manifestaron hoy en los exteriores del Hospital Universitario de Canarias (HUC), siguiendo el llamamiento del Comité de Empresa del centro sanitario. Tras constituirse en Asamblea, denunciaron la reducción del gasto sanitario, el cierre de camas y la limitación de contrataciones que agravarán el colapso asistencial y perjudicarán tanto a la ciudadanía como al conjunto del personal del Servicio Canario de la Salud (SCS), resultando de especial crudeza para el HUC y su área de referencia, al contar con las plantillas más precarias en número del conjunto de Canarias.

En esa línea, el SCS, con Adasat Goya al frente y con la ausencia de la Consejera, vuelve a recurrir a una práctica ya conocida: la mentira y el falseamiento de la realidad.  Mientras se anuncian inversiones, planes estratégicos y campañas publicitarias, la realidad diaria en la nefasta gestion sigue marcada por las restricciones en la contratación, la falta de personal, el deterioro de las condiciones laborales, el aumento constante de las listas de espera y la saturación de los Servicios de Urgencias.

En esta política del todo vale, se están dando situaciones nunca antes vistas como el impedir la entrada a una autoridad parlamentaria como lo es la Diputada del Común.

Estas decisiones responden a una errática política de ahorro económico que reduce la capacidad asistencial del sistema sanitario público precisamente en una época en la que la presión asistencial continúa siendo muy elevada, para, complementariamente, seguir incrementando las derivaciones a la sanidad privada concertada.

Para Intersindical Canaria, estos recortes tendrán consecuencias directas sobre la salud de la población y sobre las condiciones de trabajo de los profesionales de todos los grupos. Menos contrataciones significan mayores cargas de trabajo, incremento de la presión asistencial, aumento del riesgo físico y psicosocial, así como una pérdida progresiva de la calidad de los servicios prestados a la ciudadanía.

La Asamblea de Trabajadores exigió además la paralización inmediata de cualquier medida de reducción de plantillas, la cobertura de todas las necesidades de contratación, la apertura de las camas necesarias para garantizar una atención digna y la recuperación íntegra de los derechos económicos y laborales arrebatados al personal sanitario.

Otros acuerdos que se tomaron fueron el mantenimiento de las movilizaciones, el análisis de la situación en otras gerencias y autorizar a los representantes sindicales para iniciar la organización de una escalada de paros parciales que desemboquen en una huelga en la Sanidad Pública Canaria