El gobierno se mantienen inmisericorde con los trabajadores de la sanidad en su racional aspiración a jubilarse anticipadamente pero, lamentablemente, algunos sindicatos, y más concretamente CC.OO y UGT, lo complican aún más firmando acuerdos que, al contrariamente a favorecer el descanso de las personas después de una larga vida laboral al servicio de los pacientes y la consecución de la salud para la población, la dificulta sobremanera en su pactos con los gobiernos de uno y otro signo ideológico (PSOE y PP) endureciendo las condiciones para la jubilación del conjunto de trabajadores de todos los sectores laborales.
Aun así, en la negociación para el Estatuto Marco, los sindicatos presentes en la Mesa con el Gobierno, e INTERSINDICAL CANARIA desde su ámbito de negociación en Canarias, presionan para que el gobierno reconozca a la sanidad como actividad de riesgo, pero el ministerio de Mónica García pasa la pelota a su homónimo de Seguridad Social, aduciendo que no es su competencia, evadiendo así cualquier compromiso que alivie la tima fase laboral del personal sanitario y demás grupos profesionales del sistema asistencial
Según varios estudios, el aumento progresivo de la edad de jubilación hasta los 67 años está teniendo un elevado coste para los trabajadores sanitarios ya que incrementan la mortandad entre aquellos como los sanitarios que realizan una actividad más exigente. La mortalidad prematura, según los mismos estudios recae sobre edades de entre los 60 y 70 años según confirma las conclusiones de una reciente encuesta de la que se ha hecho eco Redacción Médica