A viejos problemas, viejas excusas de quienes los crea. La permanente saturación de las urgencias hospitalarias, ha traído consigo la primera valoración de la nueva consejera de Sanidad quién, en un síntoma de su desarraigo con la materia asistencial, manifiesta que el problema de las urgencias hospitalarias es puntual y motivado por crisis respiratorias de los pacientes, no resultando necesarias nuevas infraestructuras porque, además, la saturación también la provocan los pacientes con alta hospitalaria que permanecen en los hospitales. Unas manifestaciones que como ya ha quedado suficientemente demostrado desde antaño, resulta una media verdad, tirando a mentira.
la necesidad de nuevEl portavoz de la Federación de Salud de Intersindical Canaria, Ruymán Rodríguez ha sido el encargado en el periódico, Canarias 7, de sacar de equívocos” a la consejera Esther Monzón, recordándole que aparte de su propuesta de despejar camas, la población en Canarias se ha elevado considerablemente y ello conllevaos y mayores recursos. Los pacientes no pueden derivarse a planta y se crea un efecto dominó, produciendo un colapso en la sanidad.
Por otra parte, El COVID ha hecho también sus efectos, resaltando el representante de Intersindical que, las patologías crónicas en su momento no fueron atendidas para atender para centrarse en la situación crítica de la pandemia y ahora vemos las consecuencias: los pacientes están más enfermos y la cronicidad ha empeorado, además de tener una sociedad.
Ruymán Rodríguez finaliza su réplica a la consejera, manifestando que en Canarias no se construye un hospital desde hace más de 20 años, a pesar del aumento de la población (un incremento de más de un 22% sin contar turistas y migración irregular)
Necesitamos más hospitales y mantener a nuestros profesionales. Ofrecerles unas condiciones de trabajo adecuadas para que no se nos vayan y en definitiva es un problema de gestión que los diferentes gobiernos en más de 20 años no han sabido solucionar.