Para Cati Darias, coordinadora general de la federación de Salud de Intersindical Canaria, la medida anunciada por la Consejería sobre la posibilidad de concertar las consultas de especialidades con el sector privado no hace más que corroborar el mimo con el que la administración sanitaria mira hacia el negocio de la sanidad privada. ¿De qué se trata? ¿Cuál es el perfil político que está llevando a cabo este Gobierno, con su Consejería de Sanidad al frente? Generar deficiencias en la pública, infradotándola, y, a partir de esas deficiencias, beneficiar a las empresas que hacen miserablemente negocio con la enfermedad.
La idea no es nueva puesto que ya, en estos momentos, se están derivando consultas de especialidades médicas como oftalmología o neurocirugía a las clínicas privadas. En 30 años la privada se ha nutrido del erario público y no ha sido capaz de solucionar las ingentes listas de espera de intervenciones quirúrgicas que, por mucho que intenten maquillar, siguen siendo criminales.
En cuanto a las listas de espera, Cati Darias recuerda que hay más de 35.000 canarios pendientes de una intervención quirúrgica y más de 150.000 en espera de una consulta para un especialista, con lo cual esa pequeña bajada que argumentan en la lista de espera quirúrgica tiene su principal motivación en que, como el paciente no es visto por un especialista, tampoco continúa su proceso hacia la inclusión en la lista de espera quirúrgica. Y unos por otros, seguimos con la operación de maquillaje de algo que es inhumano, que puede condicionar a familias enteras tanto desde el punto de vista de la salud y la vida como desde el punto de vista socioeconómico.