Los trabajadores sanitarios levantan su voz ante los palos que el gobierno pone en las ruedas de la sanidad pública canaria para que esta no funcione.
A la nefasta política del gobierno canario y su consejería sanitaria, presidida por la consejera vedette, Esther Monzón, hay que sumar la temeraria gestión de pruebas fundamentales para que los especialistas accedan a un certero diagnóstico, sobre todo de patologías oncológicas, que posibilite el adecuado tratamiento y con ello, se incrementen las posibilidades de supervivencia de los pacientes.
Digámoslo claro: En Canarias, los dependientes mueren esperando una prestación que nunca llega, pero, además, los pacientes fallecen esperando una prueba diagnóstica ante el negligente uso de la medicina diagnóstica pública.
Las instalaciones de Resonancia Magnética Nuclear se encuentran infrautilizadas, suspendiendo el turno de noche y con un medio público propio (IMETISA) con escasos pacientes programados, (Hay que recordar que aquí se ubica un aparato con tecnología de 3 Teslas, fundamental para detectar precozmente patologías oncológicas y neurológicas, y la única Cámara Hiperbárica de toda la Macaronesia, en un territorio rodeado de costa). Al tiempo, existe una cantidad ingente de pacientes en lista de espera de más de un año, tanto en el HUNSC como en el HUC.
Situación similar ocurre con la Tomografía de Emisión de Positrones del Hospital La Candelaria, (PET), con infinidad de pacientes a los cuales se les suspende la prueba sine die, y que esperan, sin éxito, una nueva programación, mientras se complican de manera irreversible sus dolencias. Idéntica problemática que, en la realización de escáner, con solicitudes de pruebas urgentes y preferentes emitidas por los diferentes Especialistas y que se mantienen hasta tres meses en espera.
En la misma línea, se procede a la instalación y puesta en marcha de un equipo ecográfico de última generación con I.A. en el HUC. El ABUS. Ha supuesto una inversión considerable tanto en tecnología como en formación de personal. El resultado, una cantidad desmesurada de estudios realizados sin informar, y la decisión de anular las agendas de trabajo durante dos meses en verano. Histórica-mente, en la Unidad de Mama, existía un equipo de tres Radiólogos con formación y amplia experiencia específica en esta patología. Se mantenían a pleno rendimiento tres salas de diagnóstico-intervencionismo, utilizando una herramienta muy optimizada para la detección y tratamiento precoz del Cáncer de Mama, denominada “Acto único” (mamografía con contraste, ecografía y biopsia). La paciente tenía el estudio realizado en un sólo día.
Ahora, con el nuevo ecógrafo, la prueba la realiza el personal Técnico formado para ello, pero existe un grave retraso del Informe Radiológico. No es de extrañar el empeoramiento de los datos estadísticos, confirmado por los Servicios vinculados como Ginecología, Oncología Médica y Oncología-Radioterápica. Se traduce, por tanto, en pacientes con diagnósticos tardíos, con un aumento considerable de la morbimortalidad, ya que la detección precoz es el pilar fundamental para asegurar la supervivencia. Por otro lado, destaca la gran cantidad de reclamaciones presentadas por las pacientes.
Además, el retraso en la realización de informes de las pruebas de imagen tiene sus consecuencias no sólo en relación con la obtención de un diagnóstico certero y preciso, sino que los pacientes se ven obligados a acudir a sus consultas de forma repetitiva: dos, tres y hasta cuatro veces, con la consecuente pérdida de salud, tiempo y recursos, de lo cual existe constancia documentada.
En varias Especialidades, sus jefes de Servicio y profesionales (Oncología Médica, Oncología R.T, Ginecología, Medicina Interna, Traumatología.), han expresado su total oposición a la actual gestión de las pruebas diagnósticas, por considerarla causante directo del agravamiento de las patologías en los pacientes.
A todo esto, hay que añadir el cambalache en la Lista de Espera oficial del SCS, que incluye miles de pacientes pendientes de estudios diagnósticos por imagen tanto en el HUNSC como en el HUC. Miles más están pendientes de incluir. La picaresca de la adminis-tración no tiene límites para blanquear las tenebrosas Listas de Espera, hasta tal punto que los pacientes, mediante un fraude administrativo se les simula una citación virtual, para, a posteriori, dejar en suspenso indefinidamente la cita, no sólo con las pruebas de Radiodiagnóstico, sino en Consultas, Endoscopia, etc. y tiene como único objetivo ofrecer una imagen irreal las Listas de Espera quirúrgicas, para consultas de Especialistas y pruebas diagnósticas.
Mientras se desmantela la eficiencia en el servicio público, siguen creciendo las derivaciones de todo tipo de estudios y consultas. Afirmamos que el problema de fondo de la situación tanto de la sanidad canaria como la tinerfeña, radica en el alto dominio y poder político-empresarial de la sanidad privada, en detrimento de la pública.
Por ello, desde Intersindical Canaria, denunciamos que este gobierno y su consejería de sanidad, infrautilizan los recursos públi-cos para mantener a sus socios de la privada, mientras son responsables de no poner a disposición de la ciudadanía los mismos, empu-jando a su fin vital a los pacientes en la Lista de Espera, víctimas de una atención tardía.
Canarias, 23 de julio de 2025.