La victoria y reelección del presidente Lula da Silva en Brasil frente al candidato de la ultraderecha Flávio Bolsonaro, constituye un acontecimiento de especial relevancia para el movimiento sindical internacional y abre una nueva etapa de reflexión sobre el futuro de los derechos sociales y laborales. No puede ser de otra forma cuando, además de su programa favorable a las clases populares, el camarada Lula ha atesorado una amplia experiencia como obrero y sindicalista

Desde Intersindical Canaria al tanto que saludamos y nos congratulamos con la mayoría alcanzada por el Partido de los Trabajadores brasileños, manifiesta la importancia de la participación democrática y del compromiso de la clase trabajadora en la defensa de los derechos conquistados durante décadas de movilización y lucha colectiva.

Para Intersindical Salud, la positiva experiencia brasileña refuerza la necesidad de que las organizaciones sindicales mantengan su independencia y su capacidad de lucha contra los oligarcas, la discriminación, el autoritarismo, la intolerancia y cualquier forma de exclusión que debe ir acompañada de medidas efectivas contra la pobreza, la explotación laboral y la desigualdad.

La realidad de Brasil invita también a reflexionar sobre la situación del País canario quien continúa enfrentándose a problemas estructurales como los bajos salarios, la segregación y precariedad laboral, las dificultades de acceso a una vivienda digna, la ascendente militarización, la desigual e injustísima distribución de la riqueza y las dificultades en el acceso a los servicios públicos como el sanitario.

Por ello, defendemos que cualquier proyecto político para nuestro archipiélago, como en Brasil, debe ofrecer respuestas concretas a estas necesidades, situando a las personas trabajadoras y al bienestar colectivo en el centro de las decisiones públicas, políticas estas que, en ningún modo, vendrán de la mano de la derecha y la ultraderecha, en cualquiera de sus versiones canaria o española.

Nuestra organización seguirá defendiendo un modelo de sociedad basado en el trabajo digno, la igualdad de oportunidades, la protección de los servicios públicos, la justicia social y fiscal y el respeto a los derechos humanos.