El área de comunicación de Intersindical entrevista a Cati Darias, enfermera del servicio de Oncología del Hospital Universitario de Canarias. En el reciente Congreso nacional celebrado por los trabajadores del sector, resultó reelegida Coordinadora de la Federación de Salud de Intersindical Canaria, quedando así ratificado su incuestionable liderazgo en le federación y en el conjunto de nuestro sindicato
Iniciamos la conversación, seguramente con el asunto de mayor actualidad que es la consolidación de empleo en el SCS ¿En qué punto se encuentra?
Tal vez la conocida como estabilización o lucha de los interinos es la reivindicación que ahora es más conocida. La experiencia profesional se adquiere a golpe de contratos precarios y ya se reconoce la figura del abuso de temporalidad en las administraciones públicas. El SCS no ha sido ajeno a esto, llegando a alcanzar cifras de más del 50% de trabajadores temporales en una plantilla que supera los 30.000 trabajadores. Pero a Intersindical Canaria no nos sirve, para nuestra gente, un proceso de estabilización al uso según establece desde Madrid la Ley 20/2021 para reducir la temporalidad. Queremos que se quede quien lo ha dado todo en pandemia y sin ella, por esta tierra. Es por ello que apostamos por un proceso de consolidación que estabilice personas y no sólo plazas.
En estos momentos, se están produciendo reuniones de grupos de trabajo emanados de la Mesa Sectorial de Sanidad. En una primera fase, la Administración comunica el número de plazas, que ya nos parecen insuficientes, unas 11.000. Aproximadamente 6000, cumplen el criterio para que se acceda por concurso de méritos, pero si no hablamos de un concurso específico para Canarias, la posibilidad que los trabajadores de toda la vida, los que conocen a la población, pierdan el empleo es grande. El resto, saldrán a oferta de empleo, examen y méritos, sin más.
¿Qué acciones de lucha plantean?
Si no hay garantías suficientes para que nuestros trabajadores canarios puedan mantener su proyecto de vida, nos encontraremos en las calles.
¿En qué situación se encuentran el conjunto los trabajadores y trabajadoras del Servicio Canario de Salud?
El Servicio Canario de Salud, encargado de dar a la ciudadanía Canaria el derecho fundamental a la Salud, al tiempo que maltrata a los canarios, lo hace también con sus trabajadores. Hablamos de Sanidad Pública, Universal, Accesible, Equitativa y nos encontramos que en los últimos 25-30 años, tras realizarse las transferencias en materia de salud y ser asumidas las mismas por la denominada comunidad autónoma, la política predominante ha sido gestionar para desmantelar. Esto es, gestionar de forma que convierten a lo público en ineficiente (Listas de espera, colapso de los Servicios de Urgencias, ahogamiento de la Atención Primaria, recortes en personal, recursos materiales e infraestructuras), para justificar así que privatizar es la solución a esos problemas que los propios gestores colocados por la clase política y dirigidos por los Lobbies empresariales de la sanidad privada, han creado. Así, han desmantelado un Servicio Público, para favorecer los intereses particulares de los empresarios. Esto, no nos llevemos las manos a la cabeza, porque lo defendió en su día Coalición Canaria, unas veces con el PP y otras con el PSOE, pero ahora también lo defienden el PSOE y Podemos, sin el más mínimo cambio en la tendencia. Con ello, la actual Pandemia ha sido el golpe de gracia a una parte importante de los derechos y el salario diferido de la clase trabajadora y popular canaria. Nos encontramos ahora, sin alternativa, porque siquiera los denominados fondos NEXT-GENERACIÓN van a ir destinados a rescatar a la Sanidad Pública, sino que, por el contrario, se destinan a la privatización de proyectos.
¿Cuál ha sido el recorrido hasta llegar a esta situación?
Las cargas de trabajo son insufribles en todos los niveles de atención, desde Primaria a Especializada. Obedece a que los ratios de personal por población asistida en todas las categorías y grupos profesionales, es la más baja del estado español y al tiempo, Canarias trata a la población más enferma del conjunto del estado, precisamente porque coinciden varios factores: mayores índices de pobreza que condicionan el acceso a una cesta de la compra saludable y por ende, mayor prevalencia de enfermedades prevenibles y relacionadas con el estilo de vida: Obesidad, Diabetes tipo II, más complicaciones derivadas de la Diabetes y la Hipertensión, enfermedades Cardiovasculares…Influye, por supuesto la situación socioeconómica segregacionista altamente terciarizada y medioambiental de nuestra nación.
Los trabajadores de la Sanidad Canaria, son también los más precarios y abusados del conjunto del estado en el sentido de la temporalidad: durante más de 25 años, acumulan, hasta alcanzar la estabilidad quienes lo hacen, contratos de horas, días, guardias, semanas, meses, en las peores condiciones. Después, con ese trato y esa sobrecarga laboral, pretenden desde el gobierno central que nos presentemos a un examen en igualdad de condiciones que las personas que llegan desde otros territorios.
Por otro lado, la falta de salidas laborales y la precarización hacen que nuestro mejor capital humano opte por, o ir a la sanidad privada, o directamente emigrar a países europeos.
¿Cuáles son sus principales reivindicaciones?
La principal reivindicación de Intersindical Canaria es la defensa de la Sanidad Pública. La entendemos como un derecho fundamental de la ciudadanía. Esa defensa implica el dotar presupuestariamente de manera adecuada a las necesidades reales de la población Canaria, con sus especificidades, atendiendo a un territorio fragmentado. No es de recibo, por ejemplo, que un canario de La Palma, tenga menos posibilidades de sobrevivir si sufre un infarto que uno de Tenerife, porque no se dispone de Servicio de Hemodinámica en la isla, en atención al número de habitantes. Reivindicamos que la sanidad sea además accesible en el tiempo, la lucha contra las listas de espera en cualquier nivel de atención es fundamental. Ya en el campo más laboral, es necesario incrementar al personal y estabilizarlo en su puesto de trabajo para que pueda tener un proyecto de vida. Estamos volcados además con el adelanto de la edad de jubilación con carácter voluntario a los 60 años, en base a la rotación y a la peligrosidad. No olvidemos que la sanidad trabaja mañana, tarde y noche los 365 días del año