Los Familiares de los Centros de Atención a Personas con Discapacidad Intelectual (CADI) de Gran Canaria, continúan con sus denuncias y el pasado fin de semana se manifestaron ante la sede del Cabildo para resaltar la insostenible situación de las diferentes instalaciones en la isla.
Paralelamente, los Comités de empresa de esos centros se han unido a las reivindicaciones y han exigido al Cabildo grancanario mejoras en los centros.
Los centros son propiedad del Cabildo, quien privatizó su gestión entregándola a una empresa privada
Trabajadores y familiares de usuarios exigieron ante el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) del Cabildo insular que les brinde un mayor apoyo asistencial y que desarrolle una revisión exhaustiva de los pliegos de contratación del servicio de atención a las personas con discapacidad intelectual.
El personal ha denunciado que, desde hace años, estos centros vienen sufriendo un deterioro progresivo que no solo les ha afectado a ellos, sino también al conjunto de usuarios, asegurando que las condiciones han retrocedido de manera alarmante, equiparándose a las deficiencias que se
Las instalaciones interiores están en estado de abandono, los baños de los centros están en condiciones deplorables, la lencería y la ropa de cama están en mal estado, y la alimentación deja mucho que desear, han detallado los representantes de los comités.
Y ante estas situaciones, han lamentado la falta de respuesta y la ausencia de soluciones por parte de la administración insular, lo que ha generado “una creciente sensación de abandono e impotencia entre los trabajadores y familiares de los residentes.
De cómo se encuentran los CADI en estos momentos han culpado tanto al propio Cabildo como a las empresas que los han gestionado a lo largo de los años, por no haber adoptado las medidas necesarias para evitar que todo se agravara.