Las próximas elecciones generales del próximo 19 de julio son una buena ocasión para poner en el sitio que corresponde a las diferentes organizaciones políticas en razón al grado de defensa que cada una de ellas han hecho o van a hacer de la SANIDAD PÚBLICA. Con tal ocasión las Asociación de Defensa de la Sanidad ha difundido aquellos aspectos sobre los que el ciudadano debe centrar su atención a efectos de optar por una organización política u otra en la próxima consulta electoral. Con aquellos aspectos específicos que definen el precario sistema sanitario canario y que será objeto de análisis por nuestra parte, INTERSINDICAL CANARIA, como ocurre frecuentemente, subscribe las consideraciones expuestas por la FADSP.
Desde la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) somos conscientes de la situación crítica en la que se encuentra nuestro sistema sanitario, y de la importancia que tienen las próximas elecciones para el futuro del mismo, porque aunque los temas relacionados con la sanidad y la salud tienen poco protagonismo en las campañas electorales, sin embargo están muy influidos por sus resultados.
Durante años los gobiernos del PP se han dedicado a recortar, deteriorar, desmantelar y privatizar la Sanidad Pública, y el último gobierno, no ha realizado avances significativos para paliar esta situación, a pesar de las promesas realizadas, con lo que los problemas se han ido cronificando. Por lo tanto, se precisa para garantizar la Sanidad Pública, adoptar de manera urgente las siguientes medidas que no pueden postergarse más:
Financiación suficiente y finalista
La Sanidad Pública precisa de una financiación suficiente para recuperarse de los problemas generados por la etapa de brutales recortes de la crisis anterior y la pandemia. Consideramos que la financiación pública debería situarse al menos en el 8% del PIB. Por otro lado, habría que acabar con la gran variabilidad de los presupuestos per cápita existentes en este momento entre las CCAA. Por ello, creemos que la financiación sanitaria debería ser finalista e ir ligada al cumplimiento de los objetivos del Plan Integrado de Salud que tendría que aprobarse de manera urgente, también como un instrumento de cohesión y coordinación entre los distintos territorios.
Parar privatizaciones y recuperar lo privatizado
Pese a que existe una cierta imagen pública de que se logró paralizar la ofensiva privatizadora de la Sanidad, la realidad es que no ha sucedido así y si bien es cierto que se lograron detener algunas iniciativas privatizadoras en lugares concretos, no lo es menos que se ha continuado el proceso privatizador, en general con medidas menos llamativas y mas silenciosas, y que la pandemia se aprovechó para profundizarla en algunas CCAA. La evaluación de este proceso es contundente, se aumentó el coste de los servicios, se favoreció la corrupción y no se mejoró la atención sanitaria. Por todo ello, es urgente, primero paralizar las privatizaciones y luego recuperar lo privatizado para lo que, como se ha comprobado, lo fundamental es la decidida voluntad política para realizarlo.
Parar privatizaciones y recuperar lo privatizado
Pese a que existe una cierta imagen pública de que se logró paralizar la ofensiva privatizadora de la Sanidad, la realidad es que no ha sucedido así y si bien es cierto que se lograron detener algunas iniciativas privatizadoras en lugares concretos, no lo es menos que se ha continuado el proceso privatizador, en general con medidas menos llamativas y mas silenciosas, y que la pandemia se aprovechó para profundizarla en algunas CCAA. La evaluación de este proceso es contundente, se aumentó el coste de los servicios, se favoreció la corrupción y no se mejoró la atención sanitaria. Por todo ello, es urgente, primero paralizar las privatizaciones y luego recuperar lo privatizado para lo que, como se ha comprobado, lo fundamental es la decidida voluntad política para realizarlo.
Utilización intensiva recursos públicos
El proceso privatizador ha ido paralelo a una subutilización sistemática de los recursos de la Sanidad Pública que se han ido deteriorando de una manera intencionada, por eso es importante garantizar la utilización intensiva de los grandes recursos tecnológicos e infraestructuras de la Sanidad Pública, para lo que obviamente se requiere un aumento significativo del empleo en el sector, ampliando de manera significativa los efectivos y el papel de la enfermería en la Sanidad Pública.
Control y racionalización gasto farmacéutico
El gasto farmacéutico financiado con recursos públicos no ha cesado de incrementarse en estos años (47,01% de aumento. Hay, además, una utilización poco racional de los medicamentos y una poderosa influencia de la industria en aspectos clave como el de la formación continuada de los profesionales. Entendemos que hay que propiciar una industria farmacéutica pública y establecer criterios y estándares de conducta del sistema sanitario que pongan fin a los actuales conflictos de interés.
Potenciar la Atención Primaria
La Atención Primaria tiene que se ser la clave y la base de todo el sistema sanitario. La AP es el nivel con capacidad desarrollar las actividades de promoción y prevenir de la salud (adelantándose el daño que supone la enfermedad); facilitar el acceso de la población al Sistema en condiciones de equidad; realizar la asignación racional y eficiente de los recursos (en base a las necesidades de las personas); garantizar la continuidad a los cuidados de salud a lo largo de todas las etapas vitales; permitir la participación social en la planificación y control des sistema sanitario. Por ello entendemos que es fundamental su potenciación, garantizando la atención en un máximo de 48 horas y de manera presencial cuando así los soliciten los usuarios, para lo que es necesario dotarla del presupuesto suficiente (25% del gasto sanitario público) y de las plantillas profesionales que lo hagan posible.
Reorientar la política de personal
La política de personal es una de las claves del sistema sanitario y ha sido sistemáticamente abandonada en estos años en los que el personal sanitario es quien ha sufrido especialmente los recortes (menos personal, peores condiciones laborales, etc.). Hace falta una nueva política que garantice unas condiciones laborales dignas, potencie la adherencia de los profesionales al servicio público (dedicación exclusiva) y asegure una formación continuada independiente de los intereses comerciales.
Dar protagonismo a la Salud Pública
La Salud Pública (SP) esta postergada en nuestro sistema sanitario, porque, aunque existe una Ley General de Salud Pública (33/2011), esta no se ha desarrollado en todos estos años y hay una gran desconexión con entre la Salud Pública y el sistema asistencial, como se demostró en la pandemia. Necesitamos potenciar la Salud Pública haciendo efectiva la Ley, poner en marcha la Agencia de Salud Pública y aprobar el Plan Integrado de Salud y favoreciendo la relación entre AP y SP
Desarrollar mecanismos efectivos de participación social y profesional
La Sanidad Pública es propiedad de la ciudadanía y por eso parece necesario que exista la capacidad de quienes mantenemos el sistema con nuestros impuestos de hacer seguimiento, ser escuchados y participar en las tomas de decisiones del sistema sanitario, es decir de participar para la gestión de lo que es de todos/as, la Sanidad Pública.
Nuestro voto, el de todos y todas va a ser fundamental, porque a la postre en estas elecciones se dilucida si se impone el bipartito neoliberal de ultraderecha con sus propuestas de continuar los recortes, el desmantelamiento y la privatización de la Sanidad Pública, o una concepción mas social de nuestro país que profundice y recupere unos servicios públicos de calidad para todas las personas.
Por eso llamamos a profesionales y ciudadanía a votar, para que nadie decida por nosotros, y a hacerlo por aquellos partidos que se proponen recuperar, promover y consolidar una Sanidad Pública de calidad, universal, gratuita en el momento del uso, basada en la Atención Primaria y la provisión pública.