No se conforman con que el Hospital Universitario de Canarias de Tenerife, sea discriminado por el Servicio Canario de Salud en cuanto a inversión, lo que ha condicionado en los últimos años que las plantillas fuesen las peor dotadas, sino que, además, haciendo malabares sobre las maltrechas espaldas de los trabajadores que luchan para mantener la actividad asistencial, vuelven a ser estos los que sufren la pésima gestión del centro de trabajo.
Y es que, después de muchos años, en los cuales se permitió interesadamente y se obligó a que los trabajadores temporales aplazasen sus vacaciones sine die por falta de efectivos para dar cobertura a los denominados planes de vacaciones, ahora, a un número importante de compañeros, les dicen que han perdido sus vacaciones correspondientes a 2022, por no haber hecho uso de las mismas antes del 31 de enero de 2023.
Todo ello a sabiendas que estos trabajadores no han sido tenidos en cuenta en los planes de vacaciones, ni se ha previsto su sustitución mediante la contratación de personal, ni fueron informados por sus superiores. Es más, cuando pedían sus vacaciones, se les contestaba que ahora no era posible por necesidades del servicio. Eso sí, de forma verbal, porque, añadidamente, este centro de trabajo sigue sin estar dotado de un sistema para que el trabajador pueda demostrar que ha solicitado cualquier tipo de permiso reglamentario.
Desde Intersindical Canaria consideramos que, frente a este atropello a los trabajadores, que pueden perder un derecho irrenunciable, se deben arbitrar desde las direcciones los mecanismos necesarios, para que se autorice el disfrute de las vacaciones de los profesionales. De no ser así, exigimos el cese de la gerencia, una vez más, por su perniciosa gestión.
A vueltas con los incentivos
Desde que fue suscrito el pacto de los incentivos, en el año 2001, del cual no fue firmante Intersindical Canaria por considerar abusivo y contrario a derecho que se le exigiera a los trabajadores más actividad y dedicación para cobrar una mísera paga en marzo condicionada al cumplimiento de unos objetivos que para nada dependen del propio trabajador, desde nuestra organización sindical hemos venido reclamando, amén de lo injusto del reparto, que se abone en cualquier caso el 100% de los incentivos.
Un año más, tras los dos periodos de la pandemia, se aplican recortes precisamente a las unidades y trabajadores más castigados: Unidades Covid, Unidades Externas, Servicios Especiales, Urgencias, algunas secciones dentro del Servicio de Mantenimiento y un largo etcétera. Al tiempo, la dirección gerencia y la dirección de recursos humanos obtienen el 100%, sin hablar ya de las cantidades que se embolsarán los puestos directivos.