Los cuatrocientos trabajadores de la mayor residencia geriátrica de Canarias, la Fundación Hogar Santa Rita, ubicada en el Puerto de la Cruz (Tenerife), han pedido dimisión del director gerente por unanimidad a través de la representación de los tres sindicatos en el comité de empresa (INTERSINDICAL CANARIA, UGT Y CC.OO
Los trabajadores se han mostrado durísimos con la gestión de Tomás Villar, procesado por los casos de sarna, deshidratación y desnutrición que halló Salud Pública en la residencia y notificó a la Fiscalía. Fue el Ministerio Fiscal quien posteriormente abrió una investigación que ahora se juzga en el Puerto de la Cruz.
Los sindicatos exigen como garantía de buen funcionamiento del centro entrar a formar parte del patronato de la Fundación, junto a las instituciones públicas que tienen allí plazas concertadas. Este patronato está hasta ahora controlada por una tríada católica vinculada a un líder espiritual fallecido: el padre Antonio, desarrollando una gestión marcadamente obscurantista, y presidencialista basado en la caridad debe concluir. Esta residencia, la mayor del Estado, en una fundación privada y católica que recibe millones de las instituciones públicas.
LA REDIDENCIA DE LOS HORRORES: DOSCIENTOS INFECTADOS Y VEINTE MUERTOS POR VOVID, SARNA, DESHIDRATACIÓN Y DESNUTRICIÓN DE LOS RESIDENTES
El contenido del informe de la inspección llevada a cabo en el centro Hogar Santa Rita II elaborado durante el brote de COVID-19 corrabora que afectó a más de doscientas personas y dejó más de veinte muertos. El informe elaborado por los técnicos de sanidad y salud pública detectó sarna, desnutrición y deshidratación en la mayor residencia de Canarias y una de las mayores de España. Los residentes pasaban hasta trece horas sin comer y largos períodos sin beber agua. El equipo médico del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria detectó “lesiones cutáneas” en su intervención de la residencias. Tras el análisis dermatológico de las mismas se concluyó que además de Covid en la residencía había un brote de sarna (escabiosis).
Además de la sarna, en el Hogar Santa Rita II se detectó un problema grave de desnutrición y deshidratación. El horario de las ingestas no era convencional, “en algunos casos pasaban hasta trece horas desde la cena (a las siete de la tarde) hasta el desayuno (a las seis de la mañana del día siguiente)”, se explica en el informe puesto en conocimiento de Fiscalía. En el caso de grandes dependientes que requieren asistencia para beber agua también se hallaron signos de deshidratación. Además, los residentes no ingerían dietas correctamente preparadas a sus necesidades ni existía en el centro un profesional de la nutrición.