El malestar general de los trabajadores de la sanidad pública se extiende y agranda en el País canario. Tras las actuales protestas de los trabajadores, de Intersindical Canaria y el conjunto de sindicatos en el Hospital Universitario de Canarias en Tenerife, es ahora la Junta de personal del Servicio Canario de Salud en Lanzarote —integrada por los sindicatos SEPCA, UGT, ASACA, Intersindical Canaria y SATSE— las que alertan que la sanidad de la isla se encuentra en una situación de riesgo debido a los recortes de personal que se están ejecutando.
Aunque la dirección del Servicio Canario de Salud lo niega, lo cierto es que en la práctica se están aplicando estrictas directrices para reducir el gasto ajustando de forma extrema la contratación de personal.
Los sindicatos alertan de que este escenario es especialmente grave en aquellos centros sanitarios que ya arrastraban un déficit asistencial en sus plantillas. La carencia de recursos humanos está dificultando la cobertura de la actividad ordinaria de los centros, una coyuntura preocupante y que compromete de manera directa la calidad de la atención sanitaria que recibe la ciudadanía de Lanzarote.
Junto a lo anterior, el perfil de la gestión de la gerencia de la isla va en paralelo con la del conjunto de archipiélago, caracterizada por la desprofesionalización, una marcada opacidad, falta de diálogo y de desprecio a la legítima representación de los trabajadores.
La campaña de denuncia social de la situación laboral y asistencial iniciada por los representantes de los trabajadores, motivó recientemente un encuentro de trabajo de la Junta de personal con la representación del PSOE y Nueva Canarias en Arrecife.
