La situación de las cafeterías del Hospital Universitario de Canarias en Tenerife ya pasa de “castaño oscuro”. Hablamos de una concesión caducada desde hace años a una empresa externa, donde ya no se cumplían los derechos de los trabajadores reconocidos en el artículo 25 del Convenio Colectivo Vigente: “…Se incluirá en los pliegos de la contratación referida a la Cafetería del Centro una bonificación de los precios respecto de los trabajadores no inferior al 30%.”  Desde entonces ya se venía aplicando únicamente el 20%.

Los motivos de la situación actual tienen que ver con un tira y afloja entre la incompetencia de la gerencia del HUC, su dirección de gestión y el Servicio Canario de Salud que, refiriéndonos a la última etapa, en seis años, no han sido capaz de sacar a licitación los concursos, y un empresario que, en la actualidad, a través de una concesión afectada de nulidad, hace negocio con las necesidades de trabajadores y usuarios.

Así, el personal del HUC continuamos sin ver materializado nuestro derecho al descuento del 30%, además no disponemos de cafetería en horario nocturno, ni de cafetería para el personal. El mismo horario que se fijó durante la Pandemia, hasta las seis de la tarde, se mantiene, dejándose sin el servicio a los usuarios y al personal. Ante esta situación, está tardando la gerencia en reabrir la cafetería del edificio de consultas y exigir la ampliación de horarios de la cafetería-comedor central.

desde Intersindical Canaria exigimos que salga con carácter de urgencia el concurso y se adjudique en las condiciones más favorables a la prestación del servicio público, cumpliendo con los preceptos establecidos en Convenio Colectivo o, en su defecto, que sea la administración quien, ya, asuma la gestión pública.


RESCATE DE LOS APARCAMIENTOS

Con la total oposición de los trabajadores, por aquel entonces, el Cabildo de Tenerife, y luego, el Servicio Canario de Salud, dan la concesión administrativa durante cuarenta años de un suelo público que utilizábamos como aparcamiento, a una empresa regentada por el empresario Plasencia y sus herederos, para la construcción y explotación de un negocio donde, con la connivencia de la administración, se cobraba al personal por venir a desarrollar sus actividades, con un número limitado a 400 plazas en el aparcamiento central y 300 en el parking de la multa. Por otro lado, a los pacientes y usuarios se les cobran unos precios desorbitados por recibir la atención sanitaria.

Con motivo de la Pandemia de Covid-19 y el Estado de Alarma, Intersindical Canaria solicita nuevamente la gratuidad de los aparcamientos para los trabajadores, que se mantiene unos meses. En ese momento, la empresa adjudicataria pone a disposición 150 plazas más.

Pero tras el paréntesis, empieza de nuevo el mercadeo. Los Plasencias chantajean al Servicio Canario de Salud, cerrando, en el mes de julio, 150 plazas de aparcamiento en un intento de, utilizando como escudo a los trabajadores y presionándolos para que utilicen otras fórmulas más costosas, ampliar el tiempo de la concesión y subir los precios, sin importarle los efectos negativos en la actividad asistencial ni el tiempo perdido en las colas. La gerencia se pliega servilmente y ahora, no sólo han subido los precios desorbitadamente (Casi 2 euros diarios en turno de 7 horas y casi cuatro euros en turnos de 12) sino que, la prometida planta de 150 plazas se mantiene cerrada.

Desde Intersindical Canaria afirmamos que la solución no es seguir malversando dinero público, sino retirar la concesión y pasar a gestión pública los aparcamientos del Hospital Universitario de Canarias, asignando un número adecuado de plazas gratuitas a los trabajadores como derecho laboral y a los pacientes como derecho asistencial, eliminando lo que, realmente, supone un copago de un servicio público. Es ya hora de que el Gobierno pase a defender los intereses de los trabajadores y usuarios del HUC y la sanidad pública, dejando de ser cómplice del enriquecimiento y avaricia de empresarios sin escrúpulos.