En el Día de eliminación de la violencia contra la mujer, los propios trabajadores del único recurso propio que tiene el IASS para mujeres víctimas de violencia de género (la Casa de Acogida) denuncian el estado de abandono y las carencias del centro. Principalmente señalan que las usuarias conviven en una casa con barreras arquitectónicas con habitaciones muy pequeñas y un solo baño para quince personas. Además sufren graves carencias de personal, principalmente por las noches y los fines de semana cuando hay un único trabajador en el centro. Esta situación genera un riesgo para la seguridad de las usuarias, sus hijos/as y los trabajadores/as.

El Personal de los Equipos Educativos del Centro ha presentado denuncias ante el Comité de Empresa y la Dirección del IASS señalando las carencias de la Casa de Acogida:

El Sindicato ATC, mayoritario en el Instituto también ha denunciado las carencias ante la Presidenta del IASS, que como siempre, ni se ha dignado en contestar.  Se exponen los escritos dirigidos a la Presidenta, denunciando la mala situación de la casa de acogida:

La situación de este recurso para mujeres víctimas de violencia machista es muy deficitaria, máxime cuando las usuarias pueden estar en la casa de acogida durante varios meses, llegando en ocasiones hasta un año. Como ejemplo del hacinamiento que sufren las mujeres en la casa baste decir que en cada una de las cuatro pequeñas habitaciones se debe instalar una unidad familiar completa (una madre con varios hijos/as). Las habitaciones son ínfimas, del tamaño de una celda individual de una prisión (en torno a los 11 metros cuadrados) donde deben instalarse una madre con sus hijos/as, que se encuentran hacinados.

Todos los sindicatos presentes en el Comité de Empresa del Organismo IASS (ATC, CCOO, MIO y SATSE) reprueban la situación y han firmado un Acuerdo unánime de apoyo a los trabajadores de la Casa de Acogida, confirmando la penosa situación que sufren las usuarias.

Los trabajadores denuncian que el Presidente del Cabildo (pedro Martín), así como la Consejera de Acción Social (Marian Franquet) simulan tener preocupación por la violencia de género, pero al mismo mantienen a las usuarias de la Casa de Acogida del IASS para víctimas de violencia de género hacinadas en un recurso indigno, con unas habitaciones minúsculas e indignas, casi sin armarios, rodeadas de ropa, juguetes, enseres y zapatos que se reparten en bolsas plásticas por el suelo y las camas de las habitaciones.

Por si fuera poco, el único baño que existe en la casa, de tan solo cuatro metros cuadrados debe ser utilizado por todas las usuarias del centro y sus hijos que pueden sumar hasta quince personas. En ese pequeño espacio has colocado dos tazas de wáter y una ducha, separadas por un panel. La situación por las mañanas a la hora de ir al colegio es dantesca. :

Para colmo las habitaciones y el baño, están en la planta alta, a la que se accede por una estrecha escalera (foto). Cuando una mujer se lesiona, al no disponer de ayuda, debe quedarse a dormir en un sillón en la planta baja, sin poder subir a su habitación, porque las dependencias incumplen las normas más básicas de accesibilidad y supresión de barreras físicas y de comunicación.

Los trabajadores denuncian que el trato es denigrante e inaceptable. Pues las mujeres, víctimas de violencia de género, deben abandonar su domicilio con sus hijos/as y pertenencias, escoltadas por la policía, hasta el dispositivo DEMA. Luego llegan a esta Casa de Acogida, donde hay numerosas personas que no conocen, y se ven obligadas a pernoctar en una celda con dos literas viejas, casi sin espacio entre ambas, hacinadas con sus hijos/as.  La penurias de las usuarias de la casa de acogida y el malestar de esas víctimas de violencia de género queda resumido en el testimonio de una mujer que estuvo varios meses en éste recurso del IASSTodo lo anterior ha sido denunciado ante Pedro Martín, Presidente del Cabildo, por el Comité de Empresa del IASS en la única reunión que han mantenido el pasado día 11 de febrero de 2020, hace ahora más de dos años.

En dicha reunión, una representación del Comité de Empresa puso conocimiento del Presidente del Cabildo las pésimas condiciones que sufren las usuarias, víctimas de violencia de género, en la casa de acogida del IASS. Principalmente denunciaban los obstáculos constructivos que tiene la casa, con unas habitaciones minúsculas para cada unidad familiar y único baño que tienen que usar en ocasiones hasta quince personas.

A pesar de la gravedad de la denuncia, Pedro Martín inventa excusas y con una total indiferencia hacia la situación de estas víctimas de violencia de género promete que ya lo arreglará. Después de los tres años transcurridos, han arreglado el jardín del centro, pero las usuarias siguen igual.  El Comité de Empresa ha exigido el traslado inmediato a otra casa sin barreras arquitectónicas y con más espacio, habitaciones amplias para las cuatro familias así como varios baños. O en su caso, reducir la capacidad el número de familias del centro a dos (ahora hay cuatro). Además exigen un número de trabajadores mayor para las noches y fines de semana (solo hay uno) para garantizar la seguridad de las usuarias y sus hijos, y la cobertura del servicio ante cualquier eventualidad.

Los trabajadores acusan a Pedro Martín y a Marian Franquet, Presidenta del IASS de no hacer nada a lo largo de varios años en la casa de acogida, salvo arreglar los jardines y las zonas exteriores. Los representantes de los trabajadores denuncian la hipocresía del Presidente del Cabildo y la Presidenta del IASS que organizan para hoy actos para celebrar el día 25 de noviembre, para conmemorar el día internacional de eliminación de la violencia contra la mujer, cuando ni siquiera se preocupan de mejorar la vida de las victimas de violencia de género de la Casa de Acogida del IASS que mantienen en una situación de hacinamiento y peligro.