En estos días comenzó un juicio contra activistas contra el cambio climático que se manifestaron el año pasado. Eran medio centenar de científicos que se concentraron en Madrid bajo el lema “Justicia climática” y arrojaron pintura roja biodegradable en las escaleras de las puertas del Congreso de los Diputados. Querían trasladar el mensaje de que la crisis climática que padecemos cuesta vidas humanas, vidas de animales, y por tanto, está dejando sangre en el camino, además de matar la biodiversidad. La policía detuvo a 15 manifestantes. Se abrió un procedimiento judicial, y se piden multas y penas de cárcel. Sí, repetimos, piden penas de prisión para manifestantes pacíficos que arrojaron pintura que se limpió en apenas media hora.
Los acusan de desórdenes públicos, de dañar un edificio protegido y de interrumpir el normal funcionamiento del Congreso. Los científicos se habían sentado en las escaleras de forma pública y ordenada, ningún desorden, la pintura se limpió minutos después y no dejó rastro y el Congreso de los Diputados siguió funcionando, con su mayoría progresista, pero a la velocidad lenta de siempre, porque no ha tenido tiempo en 3 años de derogar la Ley Mordaza que servirá para condenar a los científicos.
Supongo que conocen la fábula de la rana hervida en una olla a presión. Ponen a una rana en una olla en agua fría, y encienden el fuego y empieza a calentarse el agua. Pasa el tiempo y la rana sigue a gusto en la olla, pero cuando la rana se da cuenta de que el agua empieza a hervir es demasiado tarde… Esa misma fábula, eso es lo que está pasando al planeta. Hacía unos días se conocía que la temperatura media de los océanos llegó a los 21 grados, ha batido los records desde que se empezó a medir a través de satélites.
Pirómanos frente al fuego
La próxima Cumbre del Clima a nivel mundial se celebrará en los Emiratos Árabes y será presidida por el sultán Ahmed Al Jaber, que es el presidente la empresa petrolera de Emiratos Árabes. Una cumbre del clima dirigida por el presidente de una petrolera. Así está el mundo, mientras en Canarias, por ejemplo, estamos viendo conflictos por el agua de abasto para viviendas y para la agricultura en Gran Canaria, Fuerteventura o La Palma. Sin embargo, los cabildos de El hierro y La Palma declaran de interés insular los campos de golf y los proyectos turísticos en suelo rústico…