La Federación de Salud de Intersindical Canaria, como organización sindical mayoritaria de los trabajadores y del Comité de Empresa del Hospital Insular de Lanzarote, ha venido luchando durante décadas, para garantizar que el centro siga siendo un recurso sociosanitario público, accesible, moderno y plenamente operativo, y para situar la salud de la población, de nuestros mayores y de la geriatría, por encima de intereses partidistas, de negocio o coyunturales.

Es hora ya de que el Cabildo Insular, el Servicio Canario de Salud y el propio Gobierno de Canarias, en manos de la derecha (Coalición Canaria y Partido Popular), abandonen la política de vacíos e imprecisos compromisos con el futuro del centro, articulando medidas ciertas e inexcusables, dotando el mantenimiento y renovación de las actuales instalaciones del Hospital Insular con un proyecto, con presupuesto suficiente y acortando los plazos legales mediante la vía de Urgencia, por considerarse una necesidad pública de primer orden. Por ello, desde Intersindical Canaria exigimos:

1.- Reconocimiento del papel estratégico del centro en el sistema sanitario y sociosanitario canario.

2.- Garantizar la titularidad y gestión pública del mismo, sin privatizaciones encubiertas, tal como podría ocurrir mediante el cierre de las actuales instalaciones y la amortización de las plazas de usuarios y trabajadores, enmascarándolo con un traslado al anexo al Hospital Doctor José Molina Orosa, cuyas instalaciones no ofrecen espacios adecuados para mantener el modelo de atención.

3.- Mantenimiento de la actividad asistencial del actual Hospital y la realización de un plan integral de rehabilitación y adecuación de la infraestructura, que se acometa por fases, simultaneando las obras con la actividad asistencial y adaptado a las necesidades reales de la población.

4.- Dotar al centro de financiación suficiente, estable y finalista, para mantener y ampliar servicios.

5.- Participación activa de la representación de los trabajadores, de la sociedad civil y las corporaciones municipales en la planificación y evaluación de los servicios.

6.- Refuerzo de las plantillas, con estabilidad y condiciones laborales dignas.

La situación del Hospital Insular no es un problema laboral o administrativo local. Afecta directamente a la equidad y la sostenibilidad del conjunto del sistema sanitario y sociosanitario público de Canarias, poniendo en grave riesgo la continuidad de la atención en Lanzarote y Canarias, así como de la actividad docente en Geriatría para todo el País Canario. Por otro lado, su cierre, desestabilizará la capacidad de respuesta del sistema sanitario ante picos de demanda, necesidades crónicas y no garantiza la igualdad de derechos de la ciudadanía entre islas capitalinas y no capitalinas, mermando la confianza de la población en un sistema público que debe ser garante de cohesión social.

Desde INTERSINDICAL CANARIA convocamos a todas las entidades y a toda la ciudadanía a sumarse a la lucha para garantizar la continuidad de nuestro veterano hospital como pilar esencial del sistema sanitario y sociosanitario de la isla de Lanzarote.