La Organización Mundial de la Salud y la normativa nacional subrayan la importancia de disponer de bancos de sangre robustos y gestionados de manera eficiente, garantizando la autosuficiencia, la calidad y la seguridad en sus procesos. En los últimos meses, el Banco de Sangre de Canarias ha sufrido una preocupante situación de desmantelamiento, derivada de la ausencia de nuevas contrataciones, el despido de más de 60 profesionales y la paralización del proceso de estabilización de 136 plazas, generando incertidumbre y precariedad en un servicio declarado esencial para la protección del derecho a la salud e integridad física de la población.
La gestión deficiente y la reducción de recursos han repercutido negativamente en la capacidad de respuesta del Banco de Sangre, comprometiendo la atención médica y derivando en la suspensión de intervenciones quirúrgicas y trasplantes vitales, además de un alarmante incremento en las cargas laborales, que está llevando al personal a situaciones de estrés nunca antes conocidas.
Las restricciones de plantilla, lejos de ajustarse a criterios técnicos y asistenciales, han puesto en riesgo la obtención suficiente de donaciones y la cobertura de las necesidades sanitarias de la ciudadanía, máxime en un territorio insular que demanda especial autosuficiencia en la gestión y provisión de productos y tejidos sanguíneos, como el plasma y las plaquetas, necesarias para la obtención de productos para tratar enfermedades oncohematológicas entre otras.
La donación de sangre y el funcionamiento de los Bancos de Sangre constituyen un servicio público esencial y de alto interés sanitario y social, imprescindible para atender no solo a pacientes urgentes y crónicos, sino también para garantizar la autosuficiencia y la capacidad de respuesta del sistema sanitario canario ante emergencias. La seguridad en la hemodonación y el abastecimiento de derivados hemáticos son elementos irrenunciables para el derecho a la protección de la salud, recogido por nuestro marco constitucional y el desarrollo legislativo nacional e internacional competente en la materia.
Que, según las informaciones hechas públicas por la representación de las personas trabajadoras del Banco de Sangre y Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras Canarias, a través de su convocatoria social del 13 de septiembre de 2025, la situación actual del Banco de Sangre de Canarias es crítica, habiéndose detectado un proceso continuado de desmantelamiento tras su integración en el Servicio Canario de Salud, que ha supuesto: la paralización de contrataciones, el despido de más de 60 trabajadores, el bloqueo de la estabilización de 136 plazas y una gestión considerada deficiente por los colectivos profesionales y sindicales. Esta realidad está poniendo en entredicho la calidad asistencial que recibe la ciudadanía y comprometiendo, mediante la suspensión de intervenciones quirúrgicas y trasplantes, el derecho efectivo a una atención sanitaria digna, segura y equitativa.
Que la degradación del servicio, la insuficiencia de plantilla, la falta de inversiones y la ausencia de un plan estratégico de crecimiento y consolidación del Banco de Sangre, específicamente orientado a las singularidades y necesidades derivadas de la condición insular del Archipiélago, ahondan en el riesgo vital para pacientes y usuarios, incrementan las listas de espera y generan unos costes económicos superiores,
Asímismo, insta a las autoridades sanitarias competentes a garantizar el adecuado dimensionamiento de recursos materiales y humanos conforme a los parámetros de calidad, equidad y universalidad, combatiendo cualquier retroceso que ponga en riesgo el derecho fundamental a la salud.
Mostrar un absoluto rechazo a cualquier forma de represión sindical, persecución o vulneración de los derechos fundamentales de representación y negociación colectiva del personal del Banco de Sangre, en la medida en la que estos derechos constituyen garantías reconocidas en el marco jurídico nacional e internacional para la protección de los intereses de los trabajadores y la calidad asistencial destinada a la ciudadanía. En la defensa de derechos colectivos y laborales, resulta clave la solidaridad y la acción coordinada entre distintos colectivos y sectores públicos, reforzando la unidad de luchas como motor de transformación social y garantía de no retroceso en materia de derechos fundamentales.
Se insta a participar activamente en la manifestación del 13 de septiembre, la situacion del Banco de Sangre, lejos de ser singular en el SCS, es una muestra más de la precarización de la sanidad y los servicios públicos en general, de ahí que queremos hacer extensivo este llamamiento a todas las asociaciones, sindicatos, colectivos de cualquier índole que quieran defender los servicios públicos, rogando máxima difusión pública al presente manifiesto, así como a suscribir cuantas acciones resulten pertinentes para visibilizar y lograr los objetivos aquí recogidos, sumándose a la unidad de fuerzas ciudadanas, políticas y sindicales en defensa del estado social y los servicios públicos de calidad en Canarias.
Solicita formalmente a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, así como a los cargos y órganos de gestión sanitaria responsables, la adopción urgente de las siguientes medidas:
a) Reposición inmediata de los puestos de trabajo perdidos y desbloqueo del proceso de estabilización de las plazas del Banco de Sangre.
b) Refuerzo y actualización de la plantilla en función de las necesidades reales del servicio y de la planificación sanitaria.
c) Garantía de medios materiales, técnicos y organizativos suficientes para asegurar la continuidad y eficiencia del servicio esencial.
d) Restitución y salvaguarda de los derechos sindicales y de participación del personal del banco de sangre.
Estas peticiones se alinean con la necesidad de una acción colectiva e intersectorial para la defensa de los servicios públicos, reiterando que el éxito en la mejora del Banco de Sangre pasa por el refuerzo de la unidad ciudadana, sindical y asociativa.
La Federación de Salud de Intersindical Canaria subscribe la presente declaración y manifiesta su compromiso de trabajo en el logro de los objetivos aquí expuestos.