Los empleados de SAMYL, concesionaria del servicio de limpieza del Hospital de La Candelaria, liderados por el Comité de empresa y los sindicatos INTERSINDICAL CANARIA y UGT, se han puesto en pie de guerra ante la progresiva precarización que ha sufrido el servicio desde hace un año, que en esta ocasión se ha manifestado en una súbita reducción del sueldo. Los recortes comenzaron tan pronto como la actual empresa concesionaria, Samyl, comenzó a hacerse cargo del mismo. La eliminación de algunos de sus complementos ha reavivado el conflicto.

Hasta el 22 de diciembre, los trabajadores se manifestarán en la entrada del centro hospitalario pidiendo una solución a la merma de sus condiciones de trabajo, que afecta tanto a las cargas de trabajo como a sus retribuciones. En señal de protesta, los trabajadores  se manifestaron a las puertas del Hospital para protestar por la situación.

No es la primera vez que se desata el conflicto entre los trabajadores (170 actualmente) y la empresa. Los problemas comenzaron en noviembre de 2021. Samyl entonces decidió reducir los gastos recortando la plantilla. Así, de los 230 trabajadores que solían ser con la empresa concesionaria anterior, pasaron a los 170 actuales.

En los primeros meses tras la reducción de plantilla, los trabajadores insistieron en que carecían de la posibilidad de llevar a cabo una limpieza a correcta del tanto del Hospital de La Candelaria como del Hospital del Tórax. Las papeleras de los baños se encontraban llenas de papeles, la ropa sucia de los profesionales se acumulaba en las cestas y la suciedad empezaba a hacerse un hueco en las escaleras, las esquinas de los baños y los ascensores.

Los trabajadores amenazaron con acudir a la huelga si no se solucionaba, pero llegaron finalmente a un acuerdo con la empresa para contratar a más personal de manera eventual

Después la empresa volvió a tomar medidas de reducción del gasto. Empezó a no contratar nuevo personal ni a cubrir bajas. Pero la gota que ha colmado la paciencia de los trabajadores ha sido una reducción súbita de su sueldo, al decidir la empresa eliminar sus complementos retributivos. Son pluses consolidados, aunque la empresa diga que no, y que, para más inri, este recorte salarial se ha llevado a cabo a las puertas de Navidad.

Los trabajadores han vuelto a insistir en las pésimas condiciones de salubridad en las que se encuentra el hospital, dado que son incapaces de limpiar a fondo los 170.000 metros cuadrados que ocupan tanto el Hospital de La Candelaria como el Hospital del Tórax, con el personal que tienen.

Los empleados de limpieza quieren que tanto la Gerencia del Hospital de La Candelaria como la contrata SAMYL, intervengan para llegar a una solución que satisfaga a todas las partes. De no ser así, los trabajadores amenazan con tomar medidas más drásticas.