El Servicio Canario de Salud (SCS), que participa en la empresa Instituto Médico de Tenerife (IMETISA), sociedad anónima de carácter público y gestión privada, cuyo capital está integrado en un 90% por la aportación del Cabildo Insular de Tenerife y en un 10% por el propio SCS, a través de la Dirección de Área de Tenerife, está procediendo desde hace meses a limitar el envío de pacientes para la realización de estudios de Resonancia Magnética Nuclear a estas instalaciones.
Como organización que defiende los derechos de los trabajadores y usuarios de la sanidad pública, desde INTERSINDICAL CANARIA denunciamos que, al tiempo que en el sistema público se incrementan los tiempos de espera para que a los pacientes se les realicen estas pruebas diagnósticas, con lo que eso supone para poder establecer tratamientos eficaces, éstos son preferentemente derivados a centros privados, lo que supone una deslealtad con el sistema público y, además, indiscutiblemente, ofrecen menores garantías en cuanto a la calidad de los estudios.
Tanto es así que, en la empresa IMETISA, vienen quedando con frecuencia vacíos por falta de programación y no quedar completas las agendas, asunto este que supone la infrautilización de equipos de alta tecnología y su personal, porque, en este caso, y a pesar de la altísima demanda, la Dirección de Área del Servicio Canario de Salud opta por derivar a los pacientes a centros privados y concertados frente a esta empresa, cuyo capital es, en su totalidad de carácter público.
Desde Intersindical Canaria instamos al SCS y su Dirección de Área, a que se arbitren las medidas oportunas para que la empresa IMETISA pueda programar a los pacientes y usuarios necesarios para que el trabajo en sus instalaciones adquiera, como en otros momentos, la condición de pleno rendimiento.