Ni el Servicio Canario de Salud (SCS), ni el gobierno de Canarias ni su consejería de Sanidad han siquiera tomado nota, cuando son quienes tienen la encomienda de garantizar el derecho a la salud de la población y proteger a sus trabajadores. Los centros sanitarios, además de los conocidos déficits en infraestructuras, mayoritariamente carecen de climatización y no se cumple la normativa de condiciones ambientales de lugares de pública concurrencia, ni tampoco la relativa a la Prevención de Riesgos Laborales, que obliga a mantener la temperatura por debajo de los 27ºC, para los usuarios y los cerca de 38.000 profesionales.
Así, personal, pacientes y usuarios sufren, año tras año, los embates del calentamiento global, después de transcurridos siete años desde que el gobierno canario anunciase un plan de acción para paliar los nocivos efectos de la crisis climática con la declaración de la situación de emergencia, sin que se haya traducido en medida alguna. Nos hablan ahora de un plan progresivo de climatización integral para todos los centros del SCS que, además de llegar muy tarde, sabemos que se dilatará indefinidamente en el tiempo también porque una vez más, el proyecto nace sin una partida ni compromiso presupuestario.
Desde Intersindical Canaria, hemos reivindicado y denunciado históricamente en todos los foros posibles la situación. Ha habido tiempo para una adaptación progresiva y resiliente que amortigüe los efectos del cambio climático en general y en el SCS. Primero, a través del desarrollo de infraestructuras bioclimáticas, de refugios climáticos basados en el mantenimiento de la arboleda y la vegetación y, con la implantación de sistemas de climatización de alta eficiencia desde el punto de vista del consumo energético.
Pero la exigencia es, que la Inspección de Trabajo y la Fiscalía actúen de oficio frente a un riesgo grave e inminente, aplicando las medidas de protección del personal y los usuarios, cuando la temperatura, que a veces alcanza los 44ºC en algunos Servicios, supere los límites establecidos.
En lo que se implantan medidas, es imperativo instalar equipos de climatización portátiles y establecer pausas para descanso e hidratación, una situación que solo puede darse con un incremento de la plantilla. Muy al contrario, la Administración actúa en sentido inverso: con recortes de personal e incremento de la carga asistencial.